Yo quisiera sobre el ente en un ciclope.
Yo quisiera que existieras de manera azul, como lo hace
la sangre.
Yo desearìa, sobre esos leprosarios que absorven
las ninfas.
Que te golpees contra la lluvia pero sòlo por la noche.
Que tu marcha sea siempre entre los abedules.
Que los brujos bajen de los himnos -donde eternamente
yerran- para reencarnarse.
Que tomes desiertos en un lampo del mineral.
Yo guardarìa un botin para que las cosas pudieran
recopilarse.
Una forma de hallar un sobreviviente sobre el dibujo
de un dialogo en los mentones.
Y quisiera que despertaras en un sobre de algodòn como
lo hace la circunferencia cuando migra a los platanos.
Tambièn quisiera encontrarte en los patios y dirigibles
si magnetizan el jardìn donde se oculta una morgue.
Cuanto quisiera que tu pelo fuese sòlo un iman.
Que los veleros en las axilas fueran el reglaje de
los pifanos.
Yo quisiera que los velaran eternamente.
Yo quisiera descubrir en cada nostalgia la ubicaciòn del
tigre que incendia los cadaveres.
Yo quisiera reconocerte con la clase de huesos que llevan
en su pulso los jinetes.
Y llegar hasta el insomnio con alguno de esos huesos, de
preferencia los que sostienen la columna.
Yo quisiera que los cipreses hablaran de la rosa con el
enigma de la violencia en la belleza.
Y cerrarìa mis ojos hasta ver en el sur, una gema que
destruye las colinas sin esperar nada.
Yo quemarìa la ciudad donde vives pero en el mundo que
significa la luz.
A mì, deja que me queme entre las sombras.
Cuanto quisiera que tu pelo fuese sòlo un iman.
Que los veleros en las axilas fueran el reglaje de
los pifanos.
Yo quisiera que los velaran eternamente.
Yo quisiera descubrir en cada nostalgia la ubicaciòn del
tigre que incendia los cadaveres.
Yo quisiera reconocerte con la clase de huesos que llevan
en su pulso los jinetes.
Y llegar hasta el insomnio con alguno de esos huesos, de
preferencia los que sostienen la columna.
Yo quisiera que los cipreses hablaran de la rosa con el
enigma de la violencia en la belleza.
Y cerrarìa mis ojos hasta ver en el sur, una gema que
destruye las colinas sin esperar nada.
Yo quemarìa la ciudad donde vives pero en el mundo que
significa la luz.
A mì, deja que me queme entre las sombras.

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