sábado, 30 de junio de 2018

Los Objetos de manera Epica entre la Realidad





En aquellos universos con pàjaros de madera que
maduran entre resortes.
Entre el silencio que empuja una hoja para ver sobre
la tierra el sendero de tu nombre.
Aquel que a veces sòlo puede definir una ciudad.
Los coliseos.

En los bosques mientras se multiplican o una ola
a lo lejos alcanza la orilla de la playa en busca de un 
pensamiento. 

En esos objetos que llegan de manera epica
a la realidad.

A los tallos porque nos recuerdan el drama del amor
encerrada entre la clorofila.

En los recorridos de los cometas por otras galaxias.
En los recorridos de esos cometas que nunca mostraràn 
sus imagenes.

En esas imagenes porque hay una de amatista.
Otra de opalo.

O eso es lo que creemos bajo esta rama.

Inundada de pliegues.

Donde dios se agita entre la magia como las alas de
una mariposa.







jueves, 28 de junio de 2018

Sintaxis





Lo marìtimo como un ejemplar.
La distancia lunar como en alguno de mis
equipajes. Como en alguna de mis orbitas.
O en la escala de mi sintaxis plenamente. Escindida
por el polen eso sì en sus horas de miseria.

-igual que yo el polen recoge a diario sus horas
de miserìa-

Sucede cuando los pàjaros que llevan mis visiones
parecen enloquecer.

Y dejan de reconocer todo pensamiento.

Con maravillosas e increibles sombras de duda
sobre aquello llamado realidad.







Actividad Boreal





Igual que en un lampo donde lo
profundo sigue al fuego.

Igual que en un lampo donde la actividad del 
lampo es lunar. Boreal y astral segùn
una sinagoga.

Entre las criaturas que en medio del
tiempo separan un àrbol con diferentes espacios.

Lleno de solidos activados por crepùsculos
de plasma.

Còmo llegò ese crepùsculo allì.
Como atravesò los volcanes.
La astronomìa que se da cita en las arterias.
La astronomìa ebria de heridas
y frases que llegan a la noche con un jabalì 
en las sienes.

Separada por unos centimetros de las pupilas.

Lugar donde tiene origen el espìritu
de la mirada.









Representaciones






El aliento de una mañana. El soplo.
El cristal herido por una hoja y màs allà entre
los pàjaros el enfebrecimiento. La herrradura
de granizo en las manos.

El dìa de coral y el himno lleno de pubertades azules.
Meridianos que citaron de noche a los estrabismos
mientras la llegada al alba postulaba a un drama.
Al acrilico de una tragedia llena 
de monòlogos. 

El regreso del amor a la nieve
con un helice en los labios. El hermetismo de una
ciudad sagrada por la cual regresamos para
ver las estrellas. La transfiguraciòn en
estas. Su destino llamado 
constelaciones.

Y en ellas el infinito formando la androgìna
forma de la locura.

Igual que en nuestras màs profundas 
representaciones.





lunes, 25 de junio de 2018

Tensarse Enfebrecidamente Tesitura





Afirmar las palabras que conducen el fuego entre
el sueño. Bajo una lluvia de madera. Conceder
una tautologìa a los dioses.

Contemplar òsculos de piedra socavando un hilo.
Ser reminiscente como un psicosocial a diario.
Tensarse enfebrecidamente tesitura.
Denominar el enves de un craneo en un otoño
de ira. 

Ser prontuariado o alimentarse de legañas
que caen del pecho.

Tomar el insomnio que luce la hierba en amaneceres
donde los astros se encuentran a pocos
centimetros de la tierra.

Y los que observamos pensamos que los astros 
terminaràn de recorrer esos centimetros que lo separan de esta
tierra, acabando asi todo.

Pero no sucede.




sábado, 23 de junio de 2018

El Interior de la Soledad






Habito el interior de la soledad. Es igual a un
desastre. A una extraña formula que por lo general
degenera entre lo misterioso.

De ello se desprende que entre la soledad todo
lo que es una extraña formula degenera. Tambièn todo
aquello que es misterioso.

Habitar esa soledad deberìa ser una forma de 
evoluciònar, lo cierto es que aqui se da en sentido
opuesto. La evoluciòn para nosotros està ligada a circulos
que se dirigen hacia el horizonte. No circulos
que caminan hacia atràs.

Ello podrìa explicarnoslo con perfecciòn la dialèctica.

Pero la dialèctica a las alturas de este escrito

Conjura millones de adioses para abandonarnos.











El Arbol, el Poeta y la Fermentaciòn





En el interior de la hoja hay un àrbol.
En el interior de tal àrbol hay -en teorìa- un poeta.
Un analisis de la belleza cuando se pudre lo
mantiene en el mismo.

Què hace un poeta en el interior del àrbol?
Porquè los analisis de la belleza sòlo son posibles
cuando la misma se pudre.

Y algo en nuestro espìritu -descubrimos- semejante a ello.

Bajo la luz de los astros empieza a fermentarse.