domingo, 3 de noviembre de 2013

El Subjuntivo de las Torres





Estaba el templo, màs dinàmico.
Tambièn la dedicatorìa.
Un panoràmico lenguaje.
La indòmita cienaga derivando 
a un mundo sin playas y la atenciòn
del ficus en un trebol sucio.

En ello, exodos de nihilismos: un
pleamar uniendo dos castillos, la 
lapida en ascenciòn en èl devorando
un rehen de aciagos libretos: sòlo
uno era entrañable como el mundo.

Yo no creo en particularidades
como una palabra
sin digerirse en los sueños.

Para mì, un subjuntivo corta
desde rusticos campeonatos de
verdores, una aventura con las cosas
perdidas y he vivido siempre decidido
a buscar hormigueros 
- pasa cuando nuestro mundo es pequeño-
con la esperanza que desde la 
hipotesis posee el oso.

Aunque suele pasar que los osos
son amnesicos.

Suele pasar que caminan detràs
de una pantera.

Asi como las hormigas construyen 
torres hacia abajo.



Guillermo Paredes Mattos

sábado, 2 de noviembre de 2013

Escatologìa de las Manos







Como una nave asomàndose a la
linea desde otro criterio.

Desde una frecuencia de greva e
ideologo robusto sumàndose
a ello.

Desde helenisticos pasos por
sus hemistiquios, despuès de
llegar al poema.

Y su llegada sin mucho o poco
que decir simulando un
lustro a mitad de 
la decada.

- es una de las pocas cosas que 
nos quedan-

Y eso parece decirnos que 
una mano llega a si misma
sin alcanzar la otra.

Desde ambos simulacros
entonces.

Confeccionadas sòlo por la
providencia.

Jamàs uniendose. Sòlo 
tocàndose.

Escribiendose, miràndose.




Guillermo Paredes Mattos

Antinomias y Astromelias







Toda apariencia escribe entre 
las diferencias.

Su creaciòn es instinto literario, que 
parece llegar de la aurora.

Quizà de nuestro deseo por fe: una tendencia
o un travesaño.

Parece un lirio doblado por idiosincracias
donde el vellocino, expone su largo 
cometa del acantilado.

Un tulipan donde nunca màs los bordes
rizan el ancla diseminada en
un pròlogo.

Un prologo como las antinomias.

Como todo efecto antonomàsico
tranforma un poco de mì
en sinècdoque.

Un poco de mì como astromelia
en rostros apurados junto al
menguante del cròtalo.

Aqui las definiciones han abierto 
entre las figuras el silencio
de mis ojos
al beber en ellas.

Y desgraciadamente no lograrè
maravillarme.



Guillermo Paredes Mattos

El Lance de los Tròpicos






Poseìa una estrofa. Derramaba 
un contenido de plata al 
extenderse.

Era extraño descifrarla, asi que
me dedique a las silabas.

A la misteriocidad de las islas.

Al estreno de las peninsulas
con un poco de saliva, una
que lograra masticarse.

No poseo un tropico
decìa la palabra. Yo duermo
entre catàstrofes.

Para mì cada ventana es
un venado que calza su
leyenda nocturnamente.

Su leyenda es siempre nocturna.

Porque de noche
nada es legendario.


Guillermo paredes mattos






viernes, 1 de noviembre de 2013

Estadistica de los Dragones








Nunca fuì invitado a una puesta de fuego.
Me creò la infancia y
debajo de sus palabra juguè con los dragones.

Allì manchaba diarios.
Periodicos y saltamontes detràs de una 
flauta.

Mi vida fue convencida de que naciò para
convencerme de una sombra...Supe una 
noche que me pertenecìa.

Pero ello es demasiado letal y fonetico...
Ensenadamente largo para quien no fue 
despiadado con la belleza.

Mi idea de belleza es un trapo muy largo
que no limpia una corola
pero se extiende por sucias ventanas 
del amuletos llenos de sentidos.

Mi idea llega de los camellos en 
el volumen solitario de
una alambrada
donde los puntos dejan acertijos 
que entre estadisticas de intensidad
o desesperaciòn, llegan a conocer 
uno de sus huesos.

Uno de los mìos me dijo que allì 
existe un oceano.

Y que ningùn mar se
esconde.



Guillermo Paredes Mattos


Ceremonia Equinodermica





Esta es una estrùctura: sumaba informales,
juntaba bloques, montaba abigeos. Arruinaba
incestuosos lunares de semen. Conjeturaba 
como lo hacen al tocar nuestras manos una 
estela. No busco esa clase de poesìa
para los equinodermos. Entre llamados
de perdiciòn y electricidad, puede
sorprendernos la puerta que 
jamàs despierta el hecho: lo deja dormido.

Doloroso el manuscrito del tròpico.
La asonada futil del desengaño.
El pergamino siempre de la peregrinaciòn
a esa logistica, adormecida por sedientas
iluminaciones de adoquines. Minerales
y allende a combinaciones de noticias
en una maquina, surge la rosaleda
o el escapulario, la emociòn
verosimil del tordo yaciente en 
el granizo, arrastrandose a un rìo y

màs allà la amapola aguardandolo,
el pino y el barril donde los hombres
se pudren. Esporas y polen, el tropel
mas violento de un angel desertando 
en la noche junto a un forastero.

Mientras el universo celebra la 
marea del universo en su cuello.



Guillermo Paredes Mattos

Las Venas Industriales






Pienso sin formar una oraciòn.
Entre palabras que no llegaràn al mandamiento.
Describo la historia personal del pentateuco
en mi corazòn: junto a una sudestada
devastando monasterios
cercos liquidos.

Habìa ya escrito en la piràmide.
En el dolor a su llegada desvaneciendose.
Habìa caminado de la alarma al surco o el
pròlogo donde nace un forajido con su sistema
que involucra entre estallidos, la coartada
por el odio o una vidriera donde los lampos
volverìan a acontecer: especificamente silenciosos,
con especificidad de compinche, dictatoriales
y desencadenando obras industriales
como quimicas. Asi nace una metàfora.

Recuerdalo nombre 
todo sucede entre cadetes.

Extasis y castidades de menguantes
seguìan filas de superficialmente aparencias
con el balanceo de trascendentes volantines
de pus, donde el horizonte es cierto.

Despuès de ello, mi pasiòn por el golgota
es indispensable como
una parentela de venas.

Una parentela que como efemerides
se prepara en el destierro.

Como impresionante luces
volviendo a  las entrañas.


Guillermo Paredes Mattos