miércoles, 31 de octubre de 2012

martes, 30 de octubre de 2012

Anagogìa del Diluvio





Un dìa la palabra ser despertarà sin
la palabra hombre.

Ambas ya no seràn pronunciadas.

El tù y el yo se convertiran en dioses
con los cuales vagabamos a diario.

Pero no seremos aquellos que podràn adorarlos.

Otros tendràn que conocer.
Otros tendràn que encontrar entre el diluvio
el sonido ancestral.

No existiràn partes de bàculos y asi
beber de los cayados.

La filologìa tendrà un rostro grasoso. De aceite
y pondrà su sello en todo aquello donde 
avanzarà la vida.

Las letras seràn iluminadas por el sentido del
màs profundo pozo.

Un dìa - despuès de todos los pulsos- otras
caras tendràn que explicar, còmo esas palabras
empujaron las puertas de la idea, tuvieron visiones
ante ellas y dentro de ellas. 

Interpretaràn - como yo- que podìa ser un sobreidealismo
en una vìa elèctrica.

Un dìa ya no tendremos nada que seguir. Lo digo con 
la pretensiòn de alguien que piensa y probablemente 
seguirà haciendolo cvada dìa.

Nada serà majestuoso. El escribir serà tan ajeno
para poder dividirlo.

Pues separandolo, encontrando las huestes de su primera
mitologìa.

- Aquella de la cual vivimos nosotros-

Necesariamente mitologìa.

Tendrèmos que empezar de nuevo.




Guillermo Paredes Mattos

Las Encrucijadas de Saliva






A veces logro respirar del lenguaje,
pues suelta una quimera
igual que un atlas.

Ello es ecuestre como el reciclaje
del alga. Aquella escarlata junto a un solar
con escritos marinos...Duerme en las mareas.

Marfiles de eslabònes
deslizandose frente
al secreto, una tarde al conjugarse
hemisferios.

Miro ese secreto natural, como
una encrucijada de salivas, desertando
de la boca y las fosas se preguntan.

El dìa nasal tambièn pregunta.

Tantas interrogantes para las cosas.
Tantas para las escaleras o las balaustradas.
Abriendo la mirada, el naufrago de mi contemplaciòn,
observa en la realidad, el antiguo mensajero
de las colinas.

Ese bañado de brea.

Cetrino como los observatorios.

Nada iluminado sino es por un farol.O el dìa
monstruoso de una làmpara
rendida en ariostos.

Si se trata de guardar el espacio,
como la galaxia impregnando ramplas
de salvas, entonces hay estandartes
que nauticamente volveràn al
silencio.

Al canto del menguante en el desierto,
una donde rompemuelles y libros,
aguardan la galerìa del cansancio
con un ferrocarril donde
el solsticio me encontrarà
ferviertemente
buscando aquello que une los sufijos.

Y en ellos los grilletes de la divinidad.

Cuyo destino le previene que sòlo escorar
y escorar hallarà entre la brisa.

Pero su corazòn los sigue.




Guillermo Paredes Mattos

domingo, 28 de octubre de 2012

Fermentaciòn de Golf






Siguiendo al hombre podemos encontrar contenidos.

Indagar por un brìo donde la existencia se
contagia de aire.

Convencidos de ningùn modelo, de jamàs
una tipologìa a seguir inhalamos filarmònicas que
recitan como lampiños espejos
su dilucidar de fragata.

Y si continuamos podemos decir: Ser en la escritura.
Con la igualdad de ese conjunto
formado en el habla
y la pronunciaciòn.

Lleno de lentitudes y milenarios formatos con
una fosa.

Atravesando todo esto nos dirigimos nuevamente
al fulgor donde se ilumina un zepelling.

Un nùmero de golf en las
rodillas.

Atravesando estas cosas podemos
estar desprotegidos como el
alma.

Igual que estos versos:
Inutilmente
luchando por no mostrarnos
otras cosas.




Guillermo Paredes Mattos



Los Circulos del Destierro





Deseamos un titulo de asfalto.
Buscando allì el viaje de las algas, respirarìamos.
Anhelamos que el agua sea un martillo.
Prepararme y prepararnos, asi por idolatrìa
por idolatrìa. No tener la inteligencia divina, no tanto.
Recordar que la intuiciòn es iniciaciòn del pensamiento.
Y que luego de un circulo ese
pensamiento vuelve a recordar su iniciaciòn.

Deseamos un tìtulo de asfalto.

Pero lo deseamos con la iniciaciòn del pensamiento
que recuerda su historia.

Sòlo para volver a su iniciaciòn.

Sòlo para no quedarse desterrada entre
los circulos.





Guillermo Paredes Mattos


sábado, 27 de octubre de 2012

Manifestaciones de Viento








En la voz se delata aquella que es concebida por 
el sonido...Jamás aquella que dicta
la naturaleza.

La tierra se muestra ante ello como si jamás
hubiese sido concebida. No sé porque
pero ello lo sabe sólo el rocío.

Hablando del termino sólo:

Un ser de platano vence una perla bañada de
desidia.

Y me presento como un prestigitador
en las cordilleras de su hastío.

Inundando las casas donde los pedernales
desafíaban su continuidad de ficus...Uno de los
nombres que al formar su manifestación
tuvo que pronunciar 
aliteraciones y sibilinos arcos.


En nuestra voz, en las demás
logramos escribir que somos representados
por jardínes que lagunan los días
y llenan de artículos una montaña
la semblanza joven
del león cuando llueve
y mientras los astros llenan de observatorios
la última de sus ruecas....Un vestido de nieve
alcanza la oración que el vacío
detuvo en una boca...

Esa oración que todos los hombres algún día
logran arracar al viento.



Guillermo Paredes Mattos