miércoles, 29 de septiembre de 2010

Arquetipos

Bajo el arte hay desasimientos.
Hay iones.
Copas de luz como trinos alejados del rìo
desprendiendo en trompetas de rocìo un estado.

Entonces el mar cuenta al pasar otras cosas.


Desde allì equilibrios y azares de luz
van a la diestra del elemento
adiestrado por las auras.

Como una sustancia de amor herida en las piedras.

Allì otros codigos.

Formas de sueño como heroes
de puas, respiran el ciclo de puntos fastuosos
en futuros del desastre.

Sobre esa ediciòn de arquetipos
ha unido la sombra empadronamientos de carne
furiosos insomnios de ayer decantados
por una imagen de faroles
como una nave
en la hierba.

Elevando dioses de rocìo.

Cada uno responde a la creaciòn
como un extraño demiurgo.

Igual a desesperados arquetipos.




Guillermo Isaac Paredes Mattos.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Lenguaje de las Escenas Vacìas

Yo debo reconocer la mano de los silencios vacìos.
Que la tierra jamàs duerme y la memoria es sòlo olvido.
Y recordar en las heridas del sol, las citas del misterio
con la supersticiòn. Yo debo entregar a la inspiraciòn
conciertos de halos junto al sueño.


Que al mirar el oceano, convencerme que el mismo
no es cosa de fàbricantes ni hechos de chimeneas.
Reconocer que la vida es descenciente del agua.
Y que los hombres nunca beberàn de ella.

La orilla del mar es el lugar donde se ahogan los profetas.

Donde el suicidio es una hoja celeste bendecida
por la desolaciòn y los patios son la exploraciòn
del cefiro perdido en la brisa.

Yo deberìa participar mucho màs que un aforismo
cuando describe la niebla. Participar en esa oscuridad
con la cual enciende un adjetivo que al acompañarle
pueda recitarle el universo como una sacudida.

Pero no.

Estoy aquì.

Escribiendo mas de una cosa. Y una sola nunca podrà
calmar mi vida.





Guillermo Isaac Paredes Mattos

jueves, 23 de septiembre de 2010

Preludio a la Imaginaciòn

Cuando el mundo, brutal e inusitado.

Intempestivo como una barbarie cediendo
colinas a una huella.

Y titànicas silabas se desplomen
entre monjes...Hasta los tiranos
supliendo con lupas aquello
que identificaron una noche de vientos
con iconos
y lexicografìas.


En la mortandad de fórnicas
donde arabes destinos aprisionan
la grafìa de los papeles, las que
recogieron ámbientes de espanto
mientras los sedimentos
entre mercenarios
y remordimientos de inviernos
batiéndose entre preludios.

En la oscilación del molino donde el
lampo enciendese porque no hay necesidad
de una vida para ello.

A donde camines lo harà el fuego.


Y surgen mandamientos, idearios.

Que un espìritu abandona en el poema
para huir del mismo.

Sin saber. Eso sólo es un preludio.
Algo que màs lo acerca a su fìsica y brota
como nubarron
de ascético navegante.

Con auroras de insomnes preludios.

Y desiertos de imaginaciòn.





Guillermo Paredes Mattos.

Tìtulos de la Memoria

Las maquinas escriben de una manera, las constelaciones
de otra. No llevan sonidos.

Sondean la espuma, ligadas a imperativos y encinas
alumbran aulos, nìveos escarlatas.

Bajo ellas, siguiendo al auge estàn los astros,
algunos son estìmulos, otros herramientas.

Despuès del camino, reconocen el tiempo
como una psicologìa devastando almenares.

Vicios de estambres, fabricàntes de còlicos
asediando una hoja.

Alguien que ascienden a una catedra
de memoria en ella.

Para observar como se agita
el recuerdo.


Guillermo Paredes Mattos

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sabuesos de Altura

Soy un caso de altura y perdición.
Estoy en medio de los sauces, esporádico.
He sido tensado por temples de aurora.
Todo en mí lo debo a la naturaleza.

Hablando de naturaleza, soy también un árbol
de muerte e imaginaciones naturales.

Inhale del sol las practicas enfermas
cuando deja el acido junto al veneno.

Y ese viaje es olvidado, como olvidamos
el desasimiento en la aurora.

Lo olvidamos.

Porque secretamente aguardamos
que alguien lo beba.




Guillermo Paredes Mattos

Líricas Mitologías

Todo es creado ahora.
La ilusión, el agua, las arcas del rocío
bañándose de faroles.

Las imprecaciones de hierba.
El corazón donde el instinto dimensiona
lo mudable, inseguro, esa carta que hecha hoguera
elabora como dios más de un hibrido.

Y creí como mi infancia
que la vida destaca entre cosas imposibles.

La poesía y su soledad son ese hecho.
Esa cosa imposible.
Los objetos enjuiciando el verso.

Ese creciendo inspirando masacres
cuentos de seres sobre la niebla.

Jamás uno sostuvo su canto.
Jamás lo suspendió
y sí, en estos canales
de derramaron rieles
apuestas de clerigos
que mi costumbre dibujo
como el amor, entre brillos
de insectos.

Sólo la linaza del ansia
golpeada hasta que la eternidad
almorzó su unica llama
con su espacio.

Y los agonizantes calculos
bajo este poema.

Quizá en la magia de
una de sus sombras.

Navegando en liricas
mitologías.





Guillermo Paredes Mattos

Coliseos

Poseo el conocimiento del vidrio,
cuando no es soñado,mientras las cosas
se pierden y un arte de espadas
une alabardas y extravismos.

Deseo y civilización responden
lunas temblorosas.

La noche es más que nocturna
y apaga en un coliseo, infamias.

La visión cubre la aparición
de un capítulo con tornasoles de abstractos
mausoleos, donde el corazón
despierta lo inaudito.

Lava en la mesa su vértigo el castigo.

Del sueño al desgano hay más opiniones
que puertos.

Y regreso animado por la convicción
de una torsión vacilante, una afición
del canto a la rudeza.

Una verde trigonometría.

Escandalosos alquileres pervierten
la sal del estímulo.

Opciones de falanges llevan escolios
de sacramentos.

Y en ellos las partículas
son otra lágrima.

Inaugurando nombres.





Guillermo Paredes Mattos.