lunes, 11 de julio de 2022

El Extraño Reino

 El Extraño Reino


La oscuridad regresa a tus párpados.

Igual que los círculos.

Es todo el color incursionando en la geometría 

que conoces.

Que tocas.

Que puedes palpar cuando todo se ha ido.

Incluso descubres que el amor dejo de ser aquella intensidad con la que te alimentaste algún día de volcanes.

Nuestro metabolismo era entonces de cráteres 

y fuego.

Supongo que ahora duerme igual que un hábito.

En un extraño reino.


De las ramas de los árboles se desprenden rojas  cabelleras como las que devora el humo.

Lo divino se apresura en escapar de una iglesia.

- fue siempre un rehén -

De las bóvedas raptos azules 

huyen entre manadas de carbones y en los filos 

de la sangre la sucesión de los diamantes 

es el significado de una espora.

Anhelas la serenidad de la lluvia ?

Eso es como vivir en el latido de un cometa.

En un tejido de polen. 


Los magos se apresuran con sus hiperboles.

La experiencia intenta desatar uno de sus nudos.

Con un planteamiento de sogas donde vibraba 

la ternura desciendo por los oídos 

de una casa.

Por sus tímpanos.

Por esas escenas donde como un brillo y una ilusión 

eliges el encantamiento 

para recordar el crepúsculo que guarda toda alquimia .


Allí duermes.

- no conozco de ti nada más -

Y nadie te despertara de ese sueño.

viernes, 8 de julio de 2022

Descubrimiento

 Descubrimiento


Dado este país macizo y crepúscular en los ojos.


Dada esa intermitencia con la que asciendo a tus pupilas


con una serpiente emplumada en mi sangre.


Según esa teoría en las venas desde la cual este recipiente


recibe en el instante una palabra.


-Una palabra que en el momento 


de ser nombrada pierde su significado-


En esta ciudad boreal en la cual tú y yo presentíamos


y en sus orillas la ilusión de un oráculo


reiteraba la esencia de un día luminoso en la carne.


Con apariencia de verbo.


Con apariencia de relieve o vellocino.


Con semejanza de trigo o carbón que inunda la hierba


de espejismos. Tanto o más como lo hace una 


poética. En el sigilo o la renuncia a una andanada.


A una capital sin tropos ni hipérboles


que hoy en los collares despiertan la memoria de


un pubis. Entre la ira y la sal desfiguradas 


por reencarnaciones que descuelganse de los


pájaros con un carbón amarillo


en su cuerpo.


Con un trazo que alude a polinomios


o la vertical de mi sed cuando oprime en la pregunta


una respuesta.


Dado este recipiente que en vilo es un trance.


Un exorcismo que proviene de una estela.


Según la continuidad y el deseo en un broche que


circunvala muelles de algas y a partir de otra trama


la hojarasca es un desvelo.


Una cita con el sol.


Una maldición de ámbar o el itinerario


con que una cúpula borda en nuestros tejidos


un canto.


Desde una replica o una lamina


que colisiona en la intuición con un lápiz de papel


o el roce de una citara.


De toda superficie.


En las cuales descubro que las cosas que dejaste 


tienen alas.


En el momento de intentar tocarlas.


Se elevan hacia el cielo.

lunes, 4 de julio de 2022

El agua de Papel

 El agua que bebes de Papel


La noche regresa de los animales entre contenidos perfectos.

Plateados eufemismos la recorren llenos

de incógnitos silencios.

Son las palabras que no llegarán

a crearse.

De eter lo distante.

También lo solitario.

La crónica de toda aguja.


El agua es de papel

y el latido que cruza tus ojos no es

un mineral.

En la intensidad viven los glaciares

con que llegaste a las cosas.

Vivirás errante allí.

Esa intensidad que no es sino

el canto de un nudo que no puedes abrazar.

El hierro vulnerable de un pétalo que cruzó tu calle una primavera.

Sólo los cuervos quedan de ella.


Nada más que esas estrellas dedicadas a ir tras los cometas por la noche.

Y esos cometas son hogueras en realidad.

Fogatas que enciendes en un lugar apartado del bosque.

Es el único fuego al cual llegarán 

los prodigios.


Sólo tú lo sabes.


Igual que entonces hoy sigue siendoel principio del milagro.

viernes, 1 de julio de 2022

Círculos de Sal

 Círculos de Sal


Quizá lleves un círculo de sal en tu cuerpo.

Y posiblemente tocas de noche la garua en las patas de un araña, siempre disecada. 

Nunca te dirá cómo alcanzó ese estado.

Jamás como llegó a lo sólido.


Estrellas de ámbar en una hoja

y el mar en sus orillas 

porque su naturaleza de extraño ser

desembarca.

Se petrifica.

Incursiona hasta que tus brazos cortan amarillos una manzana.

O este cielo empedrado tan de día 

viernes entre nosotros.

Tan de quirófano.

Tan de yugular.


Estelas de cogotes

que muestran su talón al tiempo.

La tribuna de ese desamparo que tiene

a bien sostenerte en una bahía.

Igual que un péndulo.

O una brújula que llega del desierto con

una moneda de vidrio arrancada 

a una manada.


Y al parecer es su momento de intemperie.


- toda su poética metafísica -


Su instante de azúcar.


O ácido divino que cae sobre ella.

martes, 28 de junio de 2022

Las Alas de Barro

 Las Alas de Barro


A diferencia del lenguaje que 

es sórdido.

Lleno de dirigibles y cantos de hidrógeno.

En el árbol que creció en tus ojeras durante el otoño.

Y la frecuencia de este invierno en que ya no somos desgarrados o puros.

Dado pues el círculo de algún meridiano 

de cuyas márgenes emana 

intemperie,

pupilas de neón que ofrecemos a

la nada como lo hace la magia.

Y el párpado que significa enarbolar,

recoge un druida de las ojeras

para conocer el instinto.

O ese bosque despejado sólo por insomnios.

- también crestas de polen apilando en 

secreto su veneno -

En ese lugar donde los árboles se

dedican a triturar mandíbulas

de sus raíces

y siluetas dormidas en el filo de una

estatua, agitan sus relieves.

Allí donde los fantasmas 

encuentran los labios

Y un naipe en sus bocas 

casi significa el halo.

El promontorio.

El circo de brea en las calles donde los rostros se secan.

Tú sostienes lo contrario.


Tú decides quién es una estructura.

Un palco de vidrio.

Un mensaje en espiral y papel

que regresa de la luna.


Húmedo y arcano como el naipe que busca en los ríos de tus venas.


No lo olvides.

Nunca olvides.


Digamos que es lo único que puede leer en los manantiales de tu sangre.



A diferencia del lenguaje que 

es sórdido.

Lleno de dirigibles y cantos de hidrógeno.

En el árbol que creció en tus ojeras durante el otoño.

Y la frecuencia de este invierno en que ya no somos desgarrados o puros.

Dado pues el círculo de algún meridiano 

de cuyas márgenes emana 

intemperie,

pupilas de neón que ofrecemos a

la nada como lo hace la magia.

Y el párpado que significa enarbolar,

recoge un druida de las ojeras

para conocer el instinto.

O ese bosque despejado sólo por insomnios.

- también crestas de polen apilando en 

secreto su veneno -

En ese lugar donde los árboles se

dedican a triturar mandíbulas

de sus raíces

y siluetas dormidas en el filo de una

estatua, agitan sus relieves.

Allí donde los fantasmas 

encuentran los labios

Y un naipe en sus bocas 

casi significa el halo.

El promontorio.

El circo de brea en las calles donde los rostros se secan.

Tú sostienes lo contrario.


Tú decides quién es una estructura.

Un palco de vidrio.

Un mensaje en espiral y papel

que regresa de la luna.


Húmedo y arcano como el naipe que busca en los ríos de tus venas.


No lo olvides.

Nunca olvides.


Digamos que es lo único que puede leer en los manantiales de tu sangre.

lunes, 27 de junio de 2022

La Región de mi Espejismo

 


La Región de mi espejismo




La mañana se impulsa entre el gris y 

la niebla.

Es un acto en apariencia lógico.

Un acto en el fondo irracional.

Pero no puedo demostrarlo.

Un niño va y viene flanqueado por

corolas

y bozales microscópicos.


Mi corazón se arrastra entre 

regiones de espejismos.

Y es lúcida la dimensión donde el anhelo

decide tomar el camino de 

una encrucijada. 

En ésta florece el abismo.

Y el pétalo cae de tu pubis.


En la orilla el mar escribe su historia por encima de aquella que pertenece a la arena. 

No es como un girasol mientras escarba.

Quizá sea el plural de una araña

con nociones de sueño.

No es mi tesitura de alambre.

Ni el neologismo que aguarda entre 

la lluvia semejante a un objeto sin movimiento.

Fractal de escarcha incrustado en

un paraguas.

Espíritu que ahora resuelve conatos

en el trigo.

Allí se esconden los dioses.

También los opuestos.


Citas de emperdibles y tallos

en un rango de madera.

Una piedra en mis manos no tiene que ver con la evolución pero es la memoria

de una estatua, incendiada por todo crucifijo.


Sus llamas me transportan a una

linterna.


A una fórmula de vidrio que sólo puede verse entre la noche.


- qué más puede hacerse sino intentar crearlas -


Instantes antes de convertirse 

nuevamente en profecía.

jueves, 12 de mayo de 2022

Escenario Poético del Tiempo

 Para que el Espacio lograra Definirse


El tiempo cubre las cosas.

E igual que un pájaro a veces desafía al infinito.

El detalle es que el infinito es otra forma 

del tiempo.

Y el vuelo no llega demasiado lejos.


Un átomo se une a otro formando

una línea.

Dale unos instantes pronto te mirará con

la fuerza de una palabra.

No tendrá la voluntad de la luz.

Ni el poder de la gravedad.

No será imponente ni aterrador.

No como aquellas.


El tiempo.

Lo veo izando las velas de sus navíos en los puertos.

- ni oligárquico, ni subversivo mucho menos subliminal o monopolico -

Despidiéndose de su amada, vamos 

a suponer.

- después de todo quién podría amarlo y a qué podría amar -

Observo como vuela un cometa desde 

los acantilados.

- por supuesto, alguna vez fué un niño -

Fué educado, inútilmente instruido.

El ya sabía de qué se trataba todo esto.

Unto una rebanada de pan.

Qué se yo.


Dejó que el espacio pudiera definirse.

Que la primavera mostrara su belleza.

Dió pie a la lluvia en el invierno para que 

tuvieras algo tan fuerte como el amor 

en los ojos.

Y así fue porque esa lluvia era también 

el amor.

Fué amamantado por el fuego.


Descubriste sus círculos y dijiste que era una manera de mostrar su lenguaje.

Pero incluso quizá en eso nos equivocamos.

Tu mitología no tardó mucho en convertirlos en espirales.


Bueno y aquí termina por ahora el

asunto.


Aunque en realidad empieza.