miércoles, 16 de febrero de 2022

El Secreto



Bueno supongo que este es el mundo.

No es necesario suponerlo.

Ha sido siempre material al llegar a mis ojos y por ello es que jamas lo he comprendido. Por ende nunca pude imitarlo.

De ser asi hubiera dejado de escribir.

De pensar en su intensidad y como lograr llegar a ella.

Este es el mundo y hay una botella con medio cuerpo enterrado en la arena.

Al acercarme descubro que su mensaje fue sustraido.

Leer en el hubiera sido una razon para dejar la escritura, pero no es asi.

El asunto es que aquel mensaje en esa botella explicaba la forma en que definitivamente podria alejarme de la poesia.

No es y no sera el caso.

Y dudo mucho que pueda encontrar al hombre que la sustrajo.

Asi como dudo de que tal hombre intuya que ha robado ese secreto.

Uno que 

- ahora que sé lo he perdido para siempre - 

Era sólo para mí.










jueves, 3 de febrero de 2022

Relieve de una Maldición

 El Relieve de una Maldición 


Uno espera un poema.

El caso no es nunca el contrario.

La poesía está en algún lugar.

Solo eso.

Su espacio - tiempo, nada tienen que ver con el nuestro.

Y nadie sabe de qué dimensión cayó.

No es un ángel o demonio.

La poesía tiene argumentos muy sólidos para mostrar que su situación no está reñida a ambos casos.

Pero lo escribes.

Tu cómplice es la metáfora.

Una imagen que queda de la noche.

El pétalo de un bosque que tomaste y guardaste, mas no para una ocasión.

Solo lo recogiste.

Es un error creer que ese pétalo era una imagen o una profecía para

un instante como este.

O para cualquier instante.

Pero tú lo crees.

Estás convencido de ello.


Y esa misteriosa fe 


- en realidad toda fe es sólo una maldición -


Creará otro mundo.

lunes, 24 de enero de 2022

Para que sea Cierto

 

Aún es de noche.

Eso significa que atravieso el más profundo de todos los deseos.

Sin naipes.

Evitada por los animales.

Aún es de noche.

Y dada la mitología en ella creo que en cada mito de la misma hay un retazo de tus ojos.

Uno que iluminas.

Ajena y distante del mismo sin embargo.

Para que sea cierto.

jueves, 20 de enero de 2022

El Camino de la Sangre

   


Alguna vez camine entre la sangre.

Y ví en principio a los planetas elevarse desde ella.

Alguna vez lo hice pues supuse que allí

había una carta.

Una redactada por el granizo.

Para ese entonces la divinidad había devastado el paraíso.

Y los hombres creado lo sagrado.


Aún pienso en esa carta y 

me digo: así como existen veleros también una carta.

Es en vano pensar lo contrario.

Hacerlo es dejar a la dialéctica en un plano donde la intuición 

bordea la lucidez con otros estandares.

Con otros records.


Un día contemplare su superficie y

sus fronteras limitarán nada más

con mis ojos.

El universo mostrara otra mirada.

Otra humedad.

Y al contemplar aquella carta con la anuencia de los glóbulos rojos

diré que es momento de buscar una araña.

Sin saber porqué diré que es momento.


Alguna vez camine entre la sangre.

Y una de las pocas cosas que ví

Fue a los planetas huyendo casi con desesperación de ella.




lunes, 10 de enero de 2022

El Velero Blanco

 

He aguardado.

Tu llevabas un velero blanco en tu boca, por ello logre confundirte con el oceano.

- y si no hubiera sucedido ? -

El sol no es responsable de esa luz que se oculta - lo es ella misma - y ser lacrimógeno significa que olvidamos el agua. 

Nos transformamos en paramos.

Y es aquella intemperie que convertimos en nuestra propia sed.

No puede haber otra.

Es tejida por palabras.

Termina siendo lo único por lo cual elegimos vivir.

No hay nada más para nosotros.

jueves, 6 de enero de 2022

La Mirada de la Tragedia

 Mirada de la Tragedia 


El poema despierta en medio de la noche buscando en su memoria.

El poema sabe que la luz es solo un pensamiento antiguo.

Su primera interrogante es la siguiente: porque tuvo que crear la realidad.

El destino lo observa con ironía.

- sea en el poema, sea en la realidad -

Y es en esa ironía donde muestra su mirada la tragedia.

miércoles, 5 de enero de 2022

El Ángel de Barro


El Ángel de Barro




La noche es otro cuerpo.

Los árboles descendieron de los bosques recogiendo la imaginación.

El sol se escondió debajo de la hierba.

El crepúsculo habito una jungla

llamada inocencia en los bordes de las cosas.

En sus siluetas un ángel de barro 

trazo una sílaba.

La misma descendía del amor.


Fingiste ser un pliegue bordado por la 

espuma en la orilla y fingi ser

la mirada que lo habitaba.


Un sentimiento te condujo a lo trágico.

Una sensación al lenguaje.

Con flancos y agujas rozamos una bóveda.

Una frecuencia.

Un soplo que enquisto en el oceano

mientras dormimos, una de sus anclas.


Más que poesía era esa retórica de la cual están compuestos los eventos.

Determinados hechos que no 

pueden formar más que intemperie y uno que otro espejo.

De su imagen está brotando siempre un tigre.

Una mejilla con telegramas de polen.

Anuncios de sobresaltos.

Cartas de madera.


Entre la ira y su luz un pétalo.

Entre la comisura y las península de 

una ventana un cuadrilátero.

Es decir una forma de brea con más de un ángulo y el sueño donde alguna vez

la nieve se derrite en el calor 

de los labios.


Igual que el granizo.

Y después afirmare que en la playa es el lugar donde alcanzan el brillo todas nuestras dudas.

Transfigurandose en los misteriosos vilos de su misteriosa esperanza.