sábado, 27 de abril de 2019
Escatología
La noche es antigua. Un brazo de espinas
camina por la realidad. De sus poros emanan
crucifijos.
Dentro de un libro duerme
más de una hoja. En esas hojas las palabras
y bajo ellas los significados
-entre otras cosas-
buscan la luz.
El día representa un parpado desconocido.
Una mejilla inmediata.
Los gallinazos son explícitos.
Dicotómicos.
Aurorales en la punta de la boca.
Con una sola brújula.
La noche es antigua.
Moderna como un centímetro puro.
Midiendo inútilmente la escatología
de las cosas.
viernes, 26 de abril de 2019
Racimos Invisibles
El febricente pétalo del consulado donde
el rigor despliega una nave.
El análisis de los hombres después
de un diluvio.
La luz que se quema en algún postulado
de la intuición.
La sílaba sin poder ser alcanzada por
el verbo.
El pensamiento con ceremonias de
leyes rojas. Doradas como el estremecimiento.
La fiebre ocular.
El parpadeo continuo del viento que
no vemos. Su sombra que semejante a un espectro
rota en las calles.
El delirio. El amor.
El espíritu donde permanecemos de un
lado o del otro
esparciendo carbones como si
fuéramos hélices
o montañas.
La existencia de semáforos
y circuitos con una aurora de barro
en sus movimientos más
íntimos
tomados de racimos invisibles
tomados de esos racimos
por fractales.
Poelasticidad
Mística la pirámide que llega del mar.
Sobrenatural la orilla que guarda en su memoria
nuestros pasos.
Podríamos decir que aquello que sostiene estas
palabras es lo que se muestra en ellas?
No hay algo acaso que sigue formando la lejanía
en ese roce?
Algo extraño. Lleno de misterio. Marginal como
ese criatura que atraviesa la mañana
con una imagen de hambre y sed en su rostro.
Cómo es esa imagen?
Acaso es un dado que bebe religiones?
Porqué lleva cenizas en sus labios?
Porqué sus sienes detuvieron el hollín de las
ciudades?
Porqué los pájaros en sus calles son denodadamente
espirales?
Tantas preguntas que no alcanzarán respuesta.
Y cada uno de nosotros las mantendremos allí.
En ese estado.
Para que otras cosas sucedan.
jueves, 25 de abril de 2019
Edificación
Diario de linternas. En un amanecer la luz
o el dirigible encerrado en un relámpago que
toma las transparentes autopistas del
aire.
Las bandadas de astros a la deriva
en el cielo de las mismas.
El silencio para poder decir y el sonido en el cual
las palabras desaparecen en otros sonidos
para reencarnarse.
Ahora sus siluetas se encuentran en las ramas.
Allí asisten al aprendizaje.
Las ceremonias son dictadas por los buhos.
Y el bólido con escaramuzas y la idolatría
de un pez tomado de las represalias.
El eco de un milímetro.
El ajuar del hilo.
Sobre estas cosas el movimiento de la metáfora
y cuando no el de una cresta.
De una ola que toma la orilla
con el rigor de una ballena.
Será un rigor gramatical?
Será una ley que enciende la fosforescencia
para que alcance una corona
de humo
un hemisferio donde las nubes se juntan
y condensan
para volver sobre la tierra convertidas
en lluvia
una lluvia que anhela
y es anhelada por las raíces.
martes, 23 de abril de 2019
El Algebra del Cielo Raso
El rostro del álgebra es un cielo raso. Muy azul.
Un animal blindado en las copas se traslada a esos silencios
que deja el pensamiento después de ser herido.
Un cristal trajina en los dedos
y otro intenta incrustarse debajo de sus uñas.
El desierto rememora un verbo especifico.
Lleno de sienes y categorías que aluden al barro.
La luz es mostaza pero no como el gas
que se arrojaba a las trincheras por ejemplo.
Sigue arrojándose. Su nombre es el que ha
cambiado.
Palabras de acero que no conquistarás
preceden al destierro y los dioses confunden objetos
boreales con aquellos que la gravedad no
logró empujar hacia la tierra.
Otra vez extraños desembarcos.
Nuevamente el amor o el odio sobre esas tribunas
donde la modernidad escupe de manera
sutil en sus espejos.
Palabras de acero que encuentran en la humedad
de este otoño una constelación.
Y miles de circulares siluetas donde todo lo que se
agita en el interior de nosotros va a vivir.
Pero tú no lo sabes.
Y si es lo contrario.
Los mensajes desde el otro lado casi nunca
forman su álgebra.
No en esta realidad.
lunes, 22 de abril de 2019
La Húmeda Estrella
La brisa debe ser como el roce de una hùmeda estrella.
De un crepùsculo en el cual las trayectorias son
trazadas por los vértigos.
Debajo -es evidente- un mundo de hèlices.
Debajo una esfera colonial.
Una nos pertenece hasta cierta edad donde el deseo gira.
Donde el anhelo presagia.
Las anatomías se conceden este regreso
a las calles. Más de un ladrido las escolta. Más
de un paisaje de hollín donde el sueño
yerra entre corpulentos
anfiteatros.
Igual que un extraño cocodrilo.
Uno que ante la efervescencia del hambre
se dedica ahora a morder sus escamas.
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