viernes, 14 de septiembre de 2018

Los Demonios Màgicos






Quizà el espejo no sea amarillo ni busque
por la noche una corola. El asunto es que por la
noche lo hace.

Aquellos vestidos por daguerrotipos lo saben.
Esos que intuyen o pertenecen al ayuno con silabas 
amarillas en la boca.  Sìlabas a veces
cuantico-sobrenaturales.

-uno dirìa que tales silabas  guardan alguna 
relaciòn con  el otoño-

El otoño -por lo general- se caracteriza por rocìos
y hojarascas.

Por nombres contiguos al desasimiento.

El otoñó es un parpado a veces lleno de epifanìas
y que màs dà
si incrustanse en la transparencia llenos de carbones
edificados por mandibulas a base de nieve y grescas,
particularmente rosadas en el inutil talento
de una mandarina.De algùn relieve, fractal 
o pergamino.

Quizà el espejo. Tal vez o posiblemente en 
toda gramàtica el caos
recorre esa voz que agita
el infierno en nosotros
llena de parpados maravillosos.

De silencios donde lo divino vuelve a rozar 
lo atroz.

Guiado por màgicos demonios.








Igual que un Cometa Invisible




Reconozco el àrbol.
No siempre tuvo un color azul.
No siempre se alimentaba de astros.

De repente alguna noche grabè 
en su tronco las iniciales de un mundo
subversivo. Es decir posmoderno.

Lo reconozco.
Aùn es en varias de sus auroras industrial
y mayeùtico. 

Resiste en su pubis
igual que todo aquello que llamase reciproco.

Lo reciproco suele ser una 
garganta.
El filtro de un carbòn.
El idua màs iconoclasta.

En sus ramas las hojas que han
crecido este invierno no llevan las mismas
palabras del anterior.
No hay que ser adivino ni ir a los oràculos
para precisarlo.

Es -como decirlo- como un herencia
magnetica
eso de decir que otras palabras sugieren
distintos movimientos
y precisarlo colgado de
travesaños donde al amor
recoge estros y envergaduras.
Solsticios. Meridianos.

Es -en lo profundo- un mundo 
incontrastable porque està lleno de
cadenas inasibles en
sus hojas.

Un mundo errante dentro de
un misterioso infinito que verdea
y luego desciende hacia la tierra
hasta convertirse en
hojarasca.

Igual que en el infinito un cometa
invisible.











jueves, 13 de septiembre de 2018

Màs Allà de una Burbuja





Sobre un recorrido hay algunos postulados.
Un diagràma y una sintesis con que las astronomìas
inundan el sueño por la noche.  

Todos los que estamos sobre la tierra lo 
sabemos.
Todas las estrellas que yerran en el infinito
-me atreverìa a decir- tambièn lo 
saben.

-no sè hasta que punto ese conocimiento es marginal
o suburbano. No lo sè y tampoco es importante-

Pero màs allà de ello hay una burbuja.
Luego una primavera que en esta ocasiòn es de yesca.

No toda primavera lo es.
Generalmente estàn compuestas de bocinas y pàjaros.
De ministerios publicos y jueces.
-sobre todo de jueces-
Tambièn de puercoespines.

En un recorrido existen postulados.
Uno de ellos ha sido edificado por el hambre.
Otro por las crestas de una mandarina.

Seguidamente vibra otro lleno de cuchillos.
En sus racimos hay una veste colorada junto a una
piscina. Se encuentra cubriendo tu cuerpo.
Lleva una miga azabache.
La postura del universo en ese momento 
rota en la adolescencia
de tus ojos.

En ese tiempo tù pensaste que aquellas orbitas
jamàs terminarìan.

Tambièn lo pensè.

Y ese.

Es sòlo el maravilloso error desde el cual aùn
emana su magia.








miércoles, 12 de septiembre de 2018

Dos Cosas





Ella piensa que los objetos se mueven apresuradamente.
Que la materia posee otro devenir para crearlos
sobre aquello que denominamos terrestre.
Y es cierto. La materia crea las formas con otro corazòn.

Ella mira sus pensamientos porque todos volaràn
algùn dìa hacia los espejos.

-ninguno de nosotros lo veremos-

El sostiene que el sueño es un barco que navega
en el cielo lleno de arciprestes. En uno de ellos se
perpetua la luz.

Tal luz es orgànica. Proviene del hambre y de los
primeros vacìos.

Ella medita en la blanca transparencia con
que el oceano sostiene uno de sus sistemas.

-es el màs contundente-

Y el mismo enseña al viento y a las aguas
dos cosas: 

la primera es como construir sobre la superficie
del oceano una ola

la segunda es como enseñar a esa ola llegar
a la playa.







Como si Todo Fuera Distante





Ahora es distante.
Todo es extraño y distante.
Los nombres del aire se han convertido en 
humo.
Los pàjaros lo devoran.

Un rìo es de papel y otro de crestas
dialòga del devenir con el oceano.
Hay cierta ontologìa en esto.
Determinada metafìsica de carne
que duermen entre
ciegos automòviles y atomos
sobrenaturales.

-no todo atomo lo es, no todo acento-

Algo precede a un encantamiento pero
nadie puede describirlo.
Es como un cèfiro que roza la piel muy
temprano.
Un cèfiro batiendose entre la piel
intentando llegar a los poros.
Cada poro es una puerta abierta que
lo dirigirà hacia algo un tanto profundo en
nosotros.
El cèfiro lo sabe.
Las venas tambièn.

Ahora todo es distante.
Diminutos fenòmenos nos aguardan en
una cùpula.
El gorjeo es desplazado por el canto
de un gallo con una piedra en sus sienes.
La idea màs abstracta del sol
nace de un abundante conocimiento de
aquello que nosotros y los objetos
ignoramos.

Ese podrìa ser el principio de
la inspiraciòn.

Y de alguna forma lo es.

Ahora que aquella inspiraciòn
colisiona en todos los espejos de la
tierra.

Y no puede describir las imagenes
que se desprenden 

que se desprenden de ese dorado
cataclismo.

















lunes, 10 de septiembre de 2018

Los Multiples Ecosistemas






La luz como una escama
que a intervalos muerde el silencio.

El escrito interior en un cuchillo.
Ese escrito proveniente del corazòn de 
los profetas.

-esos que dicen tener visiones entre
las algas-

El maleficio antes del prodigio y la sed
del milagro en una intuiciòn
donde se agitan arañas.

La luz purpura. Los semidioses
con multiples ecosistemas.

El arnes en el soplo y en el cautiverio
de una mejilla el rostro
mostrando un inasible canto inviernal.

-canto ebrio de contradicciones-
-de parádojas-

El ambar en el parpado
pero no creas que es por el viento 
que conjura la magia en cada
uno de sus latidos.

De otra manera ese viento
no podrìa vivir.






sábado, 8 de septiembre de 2018

Urbana Poelasticidad





Hoy es 8 de setiembre.
Ayer fue 7 mientras dormìa en los parques.
Eso no es muy objetivo. Por algunas horas estuve caminando
por esta ciudad. Habìan pajaros y espantapàjaaros.
Escencialmente el dìa de ayer eso pude ver.
Escencialmente observè flores y fuì alimentado por algunas
de ellas. Comì pescado. Mordì los àrboles porque tenìan leche.
Lo hice al igual que ròmulo.
-no voy a  nombra a remo-
Bueno ellos fueron amamantados por los lobos.
-cosa que jamàs sucediò ni sucederà conmigo-
Ademàs yo no iba a crear ninguna civilizaciòn.
En fìn.

Hoy es un dìa diferente.
-todos los dìas lo son-
La temperatura ha descendido uno o dos grados
en relaciòn al dìa de ayer. Los barcos a lo lejos han sido borrados
por la niebla de este -digamos- profundo invierno.
La relatividad ha traido sus dientes y observo ello
como algo absoluto.
-no sè si lo serà-
No sè si las calles se encuentran en los filos de
esos meridianos que tarde o temprano se deslizaràn igual
que nervios sobre una amapola.

Pero ello por ahora es inasible.

Asi que mi tarea es seguir mordiendo los àrboles.

-todos los àrboles del mundo-

A ver si en el interior de los mismos esos rìos de leche
rozan aùn esa memoria de mì.