lunes, 27 de agosto de 2018

Quizà sea esta Luz





Quizà sea esta luz. 
Esa poesìa ancestral de siempre una mandibula.
El giro etiquetado por una bicicleta.
La formaciòn del arnes en una ciruela
por donde se viralizan ciertas bocanadas y gnòsticos.

Quizà como el pronotico de un hemistiquio en la marea
cuando las barbas preceden a los descenlaces
y la mitografìa de un barco
llena de incandescencia sus monòlogos hasta la
llegada de un tigre

o en los adioses buscando brùjulas
la religiòn alcanza el conocimiento del aire, ebrio
de hemogramas y sinopticos
espectros
llenando su espìritu de alfanjes

de cofìas y manticas con xilografìas errantes

menos errantes de aquellas que llevamos nosotros.









viernes, 24 de agosto de 2018

Poeticidad Ojerosa





En el viento sueña con una pàgina y muy cerca
de la brisa hay un àrbol. Los objetos vuelven a la realidad
luego de haber atravesado la oscuridad de la noche.
No sè si es el principio. El asunto es que todo
huele a luz.

Los cuervos en las cùpulas devoran racimos invisibles.
Es todo lo que hay.

Sobre el cemento millones de siluetas se confunden
hasta perder su nombre. Ahora son conjuntos de rostros
que pulen inutilmente la miseria.
Todo es tan humano y atroz.

Un poco semejante a la rapiña sacerdotes de pus vuelven
a las epifanìas. A los prmontorios.
A los hormigueros con talamos y hemorroides.

Abominables puertos muestran sus parpados.
En ellos se pudre una gaviota.

Lupulos y dragaminas ondean en las pàginas
de un fasciculo que cuelga de una mano.

Pero no puedo ver el rostro que lee en el mismo.

Y mucho menos el ser que habita en ese rostro.

Confundiendose entre miles sobre la realidad.










jueves, 23 de agosto de 2018

Efervescencia






Todos los objetos poseen una sombra.
Un fantasma habita en cada una de ellas.
En uno de sus rostros la oscuridad accede por la noche 
al purpura.

Seguramente entre lo lejano
lo luminoso se interroga sobre ello y agita un astro.

La posiciòn donde un jabalì bajo la luna observa
su brillo con efervescencia.

Pero quièn afirma que es sòlo la efervescencia.
Quien endurece una costra en los planos
de la inmensidad cuando el universo es boreal pero
sòlo un instante.

Un instante en el cual el tiempo lanza una aguja
al futuro

y el futuro la devuelve.








Los Relieves Inasibles





Los pàjaros se encienden en la punta de un cuchillo.
Son como relieves relieves.

Un poco la luz tantea la estrella o el parpado
en la identidad. Los carbones giran o se sobrecogen.

Luego los àrboles despliegan sus ojos de lechuza
en la trama de este invierno lleno de peajes y catapultas.
Lleno de relatividades.

La amapola vuelve a un contenido; el mismo pronucia
que una constelacion agita en sus nervios un proximo atlas
o el futuro desencanto.

Mastodontes y grietas huyen de los bòlidos con
una plataforma de seda en la boca.

Planicies y hierbas corresponden a un vilo
donde es pronosticado lo absoluto

entre errantes siluetas de arena.

miércoles, 22 de agosto de 2018

El Algebra en las Venas






El pètalo como adherido a un sentido en el craneo.
El tiempo del carbòn en un cometa.
La razòn del iris.
Una naciòn procolabica en la costra.

La silueta que descifra un espejo con una raìz en
las manos. La raìz proviene del espacio.

Los parpados y en el algebra de las venas
una mañana en que la ciudad busca una profecìa

una donde los objetos que la forman
son escoltados por la magia de la sangre.






Jiròn





Era un jiròn.
El invierno allì arrastraba su relatividad.
Sus iones.

Los equilateros volvìan a escribir de arcipestres
con la autoridad de un recipiente o
un hominido.

Las cosas materiales y ciegas relampagueaban
en el cuello de un solido.

Aquello con lo que despertamos era ahora un suburbio
con eventos amarillos donde reciclabamos
historias de trigo

-igual que yo, te preguntaràs que cosa narra en sus
contenidos una historia de trigo-

un guiòn

un fractal 

quizà un helicoptero que huye de la ruina
entre maravillosos desastres.

Todos en absoluto modernos.






sábado, 18 de agosto de 2018

El Dìa es Reciente como un Lago






El dìa es reciente. Igual que un lago.
Tù yo somos embajadores entre la hierba hasta cierto
punto. Otra cosa. Sobre las crestas de este dìa
se hallan las entrañas de un pàjaro.

Ahora en esas entrañas empiezan a separarse
del verbo
bujìas y verbigracias. Ebrias de iones
las superficies ocultan a dios entre aquello.
De alguna manera ese dios presagia
una distancia

es material. Compuesta de ayunos y eticas.
Desaforada como una hipèrbole en la sangre o el angulo
de una monotomìa rozando perpetuamente
un idolo

uno que crea asi la idolatrìa y la desesperaciòn

ademàs de una profunda metàfora que errante 

atraviesa de noche la 
poesìa en los secretos paìses de las manos.