miércoles, 11 de abril de 2018

El Lugar del Aire






Allì se encuentra el aire.
En algunos de sus reflejos podrìa ser fantàstico.
Desde una de sus invisibles melenas responderìa que 
toda rafaga es un compuesto que proviene 
de sus cenizas. Obviamente de 
aquellas inasibles.

Por lo demàs se encuentra con los pàjaros a diario.
De vez en cuando se posa en la orilla de los manantiales.
Hay atardeceres en que lo hemos visto susurrar
en el idilio. En los cardumenes de los peces.
En la franja de orin que dejan los cachorros.
En los planetas que enumeran
sus crònicas tan lejos que a veces uno podrìa tocarlas.
Rozarlas. Besar uno de sus vestigios con el alma
que posee un cometa.

-còmo saber si pertenece a un cometa o llega de otra
cosa-

Y los àrboles?
Aquellos que presenciaron la religiòn cuando
formaba sus espinas. Aquellos que ignoraron los dioses
una aurora de polen en que las enfermedades
ascendìan por un hemisferios dorado
como el que posiblemente guardan en una de sus
sienes las constelaciones.

Tales constelaciones que aguardan al hombre.

Sòlo èl puede encaminarlas hacia los pensamientos.






sábado, 7 de abril de 2018

Sembrado de Tautologìas






No hay inspiraciòn este dìa.
Quizà ello se deba al prototipo de cierta hermeneutica
con muchas prioridades.
Tal vez sea un desembarco de mitos y utopìas en la
sombra de un lago. Lugar desde el cual
partieron los cometas.

Pero preguntamos por esas hegemonìas
que se incrustaron en el hollìn despuès de un quimico voceo.
De un destello industrial.
De una nuca psicodèlica como el origen del dìa
a la manera de un verbo
plagando de numismàticas una ventana.
De vez en cuando en esa ventana nos asediaban las
palomas.

Tal asedio de esas palomas fue completados por los
cuervos. 

Tambièn por las preguntas. Por las cronicas
de esas respuestas que llenas de caos e iridiscencia
embalaron el mundo cientìfico
de los talones. Lo hicieron ebrias de enigmaticos 
ejercicios por supuesto.

No hay inspiraciòn este dìa.

Sòlo existen procedimientos.
Estadisticas rozando escatologìas y màquinas.
Nombres de fiebres como los que
acumulan el trigo en las sienes de un hombre
apodictico.

Sembrando de tautologìas la noche.








Significado de la Amapola




El viento o las aspas de un hilo.
Loas margenes de una ceniza donde mi
corazòn vibra igual que una astronomìa.

El sol que despierta en el sueño con imagenes
de bolicheras transparentes. Humedecidas por
menguantes o la estrella deliberadamente
muerde un perimetro.

El fonògrafo que trascendiendo en la percusiòn del olivo
contempla el rostro que significa una amapola 
colmada de tatuajes.

Los episodios de sangre en el espìritu
de las hordas.

Y en el horizonte la edad xilogràfica de una estètica
en un espìritu amarillo
esparciendo
simbolos de espuma en las caravanas.

Sobrenaturales grietas en las sienes
dan paso a la reflexiòn de màgicos pelicanos
desnudando ojivas.

En alguna parte lo hialino
empuja revelaciones celestes en los imanes
de un naipe

de una peninsula compuesta de antorchas

escupiendo fuego sobre la hierba.






viernes, 6 de abril de 2018

Bandadas




Los drones. Particularmente los que llevan
un sufijo o emanan disturbios.
Los que exploran la caspa de un craneo en el amanecer.
Los diferencias que ocasionalmente puras
separan el hambre de la sed.
El roce del ditirambo.

Los idolos. 
Aquello que tensaron la noche buscando sus trances.
El segmento apolineo anhelando racimos en 
la sepia y los carbones.
El limòn sobre la explanada formado por àrboles
y solitarias noticias llenas
de gotas.
De nucas advenedizas y orientales esbozos
colmados de eter.

La costra.
Deambulando junto a un tigre dentro
de una manzana.
La luna triplicandose.
Los soplos de un pleistoceno dormido en
la lluvia.

El nombre del oceano cuando lleva propiedades
y se hace vesperal igual a un nudo
de pajaros que se desata para convertirse en
bandadas.

Millones de bandadas que inundan los cielos.






El Espacio Llamado Orilla





El pàjaro recorre la luz raida entre los objetos.
Una sombra es añadida a la silueta de un cuervo
tomado del agua.
Las estalactitas van y vienen como en un rango de
cera. Por lo pronto la acustica es un dado.
La superficie de un naipe busca entre la realidad
sus nùmeros.
El verbo coloca una linea en el espacio que se
transforma en una palabra.
Pero esa palabra sòlo es un punto de la mirada que
la forma.
Ninguno de nosotros verà esa mirada.

El viento es de coral y acuario pero no precisamente
por la trayectoria de un astro. Lo es por
los almanaques
y catàlogos. Por la presidencia de la duda
en un inveterado confìn donde
lo inverosimil junta el oceano a la arena.
Entonces tal espacio serà llamado orilla.

Un sujeto es empirico en el aire
de modo que el resto de los siglos comprenderà
que la experiencia no es una fragancia
ni los biceps de lo hiàlino una mortal espesura.

Un sujeto denomina en las crestas las siguientes
corrientes del sueño comprendidas dentro de
un abalorio, por decir. La sangre no es prìstina o el
sentimiento del amor es rodeado de calles
semejantes a aquellas donde 
muerden bicicletas las hormigas.

Y este diminuto paisaje que no
es poètico, empieze.

O simplemente empieza.










jueves, 5 de abril de 2018

A Partir de la Nieve







Algo como la nieve en el interior de un ancla.
Algo semejante al sueño o el vaticinio dentro de un 
pensamiento que llena de àrboles las calles.
Los acantilados muy cerca.
El mar distante y cercano derramando una sìlaba.
Los habitantes verbando.
La ansiedad o la desesperaciòn del polen una
proyecciòn o la trayectoria del hilo.

Una composiciòn del hollìn.
Una composiciòn del pròlogo en un fasciculo tomado
de la luz

de un grito de ambar oprimiendo los relojes
donde vibra la naturaleza.
Los tatuajes.

Y el mundo igual a un ser
que apila las edades del trueno.
Los diluvios acoplados a un megàfono.
El trance de un nudo.

Algo recorriendo escamas o colas.
Aletas donde las crestas toman inviernos de
mandarinas. Protocolos de sal arrancados a un cometa.
A una procesiòn de cuchillos en el pelo

y en el misterio colocado en las sienes de ese algo
una xilografìa ebria de balcones

del peso de un tomate con anfiteatros de zinc
por la noche

de orillas inverosimiles donde crecen bolicheras

y entre prolongaciones de hocicos
lo inaudito de un limòn roza las agujas
de un tallo

-el màs ortodoxo en el lampo-

Algo como la nieve en el interior de un lampo

mientras pàjaros-relàmpagos se alejan.






miércoles, 4 de abril de 2018

De La Oscuridad a la Flor




Una sombra no es màs que un pètalo que
arrancamos a la oscuridad.

Los hombres forman millones de pètalos en 
las calles.

Y sòlo el espìritu de ciudades donde viven esos
hombres y calles lo saben

ninguno de esos pètalos volveràn a formar
una flor.