viernes, 9 de marzo de 2018

Y Tambièn las Forma





El sonido es el ùltimo en llegar a las cosas.
El primero que lo hace entre la soledad es el silencio.

Y ese silencio tambièn las forma.





Representaciòn Equinoccial




Allì. Junto al mar.
Cuando la respuesta tiene colores azules y amarillos
en la orilla.

En los centros del horizonte tomados por
una amapola.

En los diarios de un cuchillo que contempla sobre
la mesa arquetipos de sangre.

En la quiromancia de esos arquetipos.
En ese algo sobrenatural y logico en los planos cuando
la lluvia arranca la piel de manera
sintètica a la noche.

Y sòlo quedan las estrellas.

La abstracciòn.

El origen de un concepto que imita el recorrido del
hollìn entre las reencarnaciones.

Entre los trances màs purpuras

justo cuando los adioses son de plata y dorados 
los exorcismos que vuelven a trazar sus dramas entre
nuestras venas.





lunes, 5 de marzo de 2018

Poema





Aùn el tiempo.
Quizà un himno en el enves.
La particula de agua en la noche susurrada
por un anfiteatro.

La simetrìa del sueño alojandose en
la fatiga de un dinosaurio. En ese equilibrio del
cual he heredado un cansancio con olor a sol.
Ese cansancio que he dejado de presagiar
porque es parte de este mundo que he ido creando
involuntariamente porque eso es la vida.
Una forma involuntaria de hacer y deshacer.
De escribir sin esperar.
De tomar las cenizas de la noche para llegar a la
aurora con la esperanza de que vuelvan
a convertirse en fuego.
Hablo a titulo personal. Yo no voy a arracarle a cada
ser sobre la tierra su miseria.

Quizà esa astrofìsica con la cual la fantasìa imagina
o la percepciòn de un dìa amarillo
desciende llena de helices por la silueta de un carbòn.

Aùn la rafaga. 
El sonido de las palabras de aquel que en silencio
es capaz de sumirse entre el hambre 
para responder. 

La percusiòn de la inocencia entre lo profano; es decir
ese verano que guardabas en la esperanza
del odio. De la ira. De un dios.

De los tallos siempre y cuando su deriva se 
irisara marsupial sobre un cartòn de helio. Cosa propia
de los conjuntos. De los cardumenes.
De las hordas al entrar en conjunciòn con los
solsticios.

Y el pàjaro?
Aquel que en sus latidos llevaba una amapola de sangre?
Un suspiro que encallaba en los barcos otra vez.

Que aprendiò a representar la anilina entre
esa luz que agonizaba.

Esa luz que sòlo podìa ser pronunciada por los labios...

Y nada màs los sonidos de las palabras en esos 
labios

podìan ver su sombra.







sábado, 3 de marzo de 2018

La Invisible Naturaleza




Un jardìn sin alas que sòlo el misterio suspende en 
el cielo.

Las aves estrellandose contra su invisible naturaleza.
Tambièn los dirigibles.

El contenido de una y otra aurora que brota desde
lo alto intentando llegar al crepùsculo.
Pero eso es imposible.

Cada cual lleva sus propios ojos por el hemisferio.

Cada cual debe encontrar su mirada en 
ese hemisferio

para contemplar el infinito.









Como Casi Toda Existencia





Hay una vida sobre el verbo.

Su existencia como casi toda existencia basa su
alimentaciòn escencialmente a base de 
cucharas. De estadisticas.
De crestas.

A un lado del patio que es amarillo hay una
semejanza con un hilo que llega de los
contrastes con una raìz
en sus sienes.

Con un vacìo donde escarban las mandibulas llenas
de bandadas de pajaros.

Algunos le llaman caos a ello.

Hay una vida que roe el hollìn del follaje.
Una piràmide antigua por donde los manuscritos
allanan los tallos.

Una configuraciòn de ciudades electricas como
las que encierran en su corazòn los leones

los gritos de los poliedros en el alba

oprimièndose desesperadamente contra las
escamas de los semidioses.






jueves, 1 de marzo de 2018

Mitologìa




No te separes de las cenizas.
Hay una que ha cifrado una pregunta mientras dormìas
y los pàjaros disputaban auroras en tu sueño.

Si escribes de los oceanos hazlo
con otras escamas. Por si no lo sabes en tus yemas 
los diarios escondìan monòlogos que pronunciaron todas
sus palabras. Sucediò lo mimo con esas 
escamas.

Camina. Contempla los astros porque a nadie
le importa. Sigue a las cruces siempre y cuando sean
de carne. 

Siempre y cuando izen mitologìas de piel.
Mitologìas que se irisen como extrañas
naturalezas sobre la superficie de una iguaana digamos
o la estructura de un tallo
cuando vuelve a las 
raices

luego de conocer el destino de los àrboles.






El Infinito sin Nombre




A estàs alturas la percusiòn o la iridiscencia.
El àrbol que crece entre helices de sueño y el bozal
dormido sobre una cascara.

El viento recoge objetos profanos de la lluvia.
Los leviathanes señalan el lugar de una cuchara abierta.

El mundo duerme pero en realidad su sueño
es sòlo otro despertar.

Marcos transparentes como fasciculos donde la espuma
de una laguna desfigura en la orilla una raìz.

Puertos donde el lampo descubre un silencio
un diario en cuyas entrañas 
los craneos de las cigarras son perfectamente el mundo
de una mariposa.

De una bandada de langostas que cubren extrañamente
el cielo

sin decirmos de què infinito han llegado.