lunes, 5 de mayo de 2014

Clanes







La reflexión nace mientras un caballo se alimenta 
de otro. 

Anteriormente ambos apostaron a los dados.

- eso sostiene el universo-

Sugerir no sirve de nada pues en el primer verso
había algo siniestro implicitado. 

Tales caballos
también jugaban con los versos y volvianse
incredulos. Incredulos ante semejante 
representación que posiblemente se 
daría en el último acto
de sus vidas.

Todos sabemos que cuando los animales se
alimentan de ellos, sólo quedan los huesos.

Y es imposible formar clanes con ellos.




Guillermo Paredes

domingo, 4 de mayo de 2014

Coincidencia Perdida







A la flor que como nasciencia sube a la enramada
o nascientes cadenas de dios sobre este otoño
adjuntando sedimentos o puntas de fragatas
a lo providencial, mientras una coincidencia estrena
a otra el sentido que en lo profundo guardaban. 

Pero ambas concidencias 
- hechas una en el sentido-
perciben que ello no es todo
que hay un silencio que no logra dorarse
que existen escarlatas viajando como si fueran
algo de nosotros
y detràs del oceano hay una sombra que se
prolonga al otro lado del mundo.

Y su sensibilidad les dice que tal sentido no 
es sòlo poètico.

Que la poesìa es silueta que anduvo como
presagio antes de la coincidencia evolucionara al
anhelo.

Y entonces volvemos a la naturaleza para comprender
el sentido desde otro pensamiento.

Aquel que la coincidencia no nos dejò observar
cuando nos entregamos.



Guillermo Paredes


Estilistica de la Mimesis






Desde esta ventana puede verse una tortura, la carta
del verdugo en las manos del cisne antes de tocar la
muerte; la que decidiò imnumerables veces en sus dedos.

No en su pecho, su pecho labraba historias lejanas de 
perro y excrementos, continuaciones de astronautas cuyas
naves se destruyeron a mitad del camino hacia los astros.

Pero en algùn lugar del veneno aùn volvemos a reclamar
ese verdugo, su osamenta lleva los manantiales que dicen
junto a la mimesis que existen figuras llegando hasta 
nuestro dormir por la madrugada dejando una palabra,
es ella quien crearà un acto en los sueños.

Y no es que el sueño represente un acto teatral.
No se trata de que forme escenas donde la manìa y
la temporalidad son tensadas de manera vertical
por la estilistica. 

- disculpa texto, el dequeismo-

La estilisticas es un corte espiritual del poema.

Una aventura diferente de dioses en la imagen
que no conocemos

Segùn ello, puedo comprender esta amanecer
porque el poema llega a lo extraordinario.

Eso no sucede en este obviamente.

Eso sucede en otros textos.

Yo sòlo tomo las cenizas de ese fuego que como 
una visiòn se apaga. 

A mì y el texto sòlo nos quedan

latrocinios.



Guillermo Paredes

Epigrafìa









Mercurio rueda entre redes y reductos.
Lleva embriaguez de drilles y plasticos continentes
sin ruinas. Sus sacramentos son magneticos.

Epigràfica o pseudoconvencional una luna
con su tramo vacilante de estìo
con su oraciòn de paradero de nieve
soñada y diezmada por el fuego y los antiguos
artificios del pulso, con palidez de abeja
con palabras de intenciòn o miocardio
con abultez redonda de hechizo, observa
en èl.

Entonces es cuando preguntàmos, cuàntas
palabras de brujo hemos tocado. Cùantas de 
periscopio civilmente y paradòjica se hace 
nuestra labor. Tàcticamente sòlo un cuadro
de esquimal que vive. Tecnicamente esa angustia
que a la deriva canta entre fòsiles prehistòricos
y lo ùltimo es paso de nuestro corazòn para
aprender de los àrboles, es el ùnico testimonio
despuès del agua, el corazòn que aùn alcanza
para conmovernos, el silencio de pez
al atravesar un tramo de oscuridad
donde construyeron pesebres las alquimias.

-eliptico castillo de la linea sin temporadas-

Antecediendo a las murallas crea un reptil
la distancia y es heliocentrica como una
dimensiòn de musculos; la naturaleza desatando
paradigmas de ojeras y la mandibula brisacea
es el lance idiòmatico entre luces de inmensidad
ascendiendo en los craneos, completan
su rapto.

Y mientras aludimos al ruido de nuestras ojeras
el universo es dotado de climas y territorios
para recordarnos que tan descendientes
de lava somos.

Que tan verdaderos cuando cazamos tectonicos.

Y llevamos tantas muerte del poema en 
las manos.

Y vivimos con la belleza que posee la hipocrecìa.

Como si no lo supieramos.

Guillermo Paredes

sábado, 3 de mayo de 2014

Veneración de la Palabra







Despertando en una aguja o los mismo estertores
de una granizada, crispándose en los himnos del
centelleo; grave la vocal, aureo el mar, alli es
nordica la esquirla, los aparejos incendiando balsas
en una saga, con el razonable cuento o la imagen
que llevas en el corazón de una pirámide. Relatos
de plastilina exordían un abeto, la teleraña del 
sobresalto con andenes y mayúsculo ríos donde
politicas liras olvidaban la sudestada, el almendro
cruzando los poros en forma de brisa, diseñando 
condiciones para un ancla. Ante ello una maquina;
su febrilidad descarga un atardecer de morrales,
tenías el infierno entonces en tus ojos, lo creía
con una escama en mis sienes, llegué a adorarlo,
ambos fuimos botin de los pronombres entre los
sustantivos. La página del ser o el exagerado ion,
el antropos y el sino, la astronomía de cancer,
una humareda industrial hoy toma un cuervo y 
repite su oración de velo para que vaguemos el
resto de nuestra existencia por la tierra con ello.

Pero entre radilógicos milenios el sueño asciende
al genocidio y entre pilones y braqueas tu historia
fue vertebral como la vida. Casi onirica, irracional
como jamás los templos, por ello esta mañana, este
hoy subjuntivo y meditabundo de mi casa, ese llegar
a mí con un ghetto de agua y sin diamantes; mirar
de peninsula o bote la escalada, entre adamantinos
relojes y linternas que alumbran ya una sombra
convirtiendose en simil de faroles.

Y entonces repito ese verso escrito en el texto
porque aparece en su devenir otra forma.

Una oración de velo escribí, una oración sin oráculos.

Donde pueda empezar a venerar una palabra.




Guillermo Paredes

jueves, 1 de mayo de 2014

Estrellas de Goma






El acento estaba colocado dentro del agua
asi que era dificil y extraño pronunciarlo.

Pero era pronunciado.

No quedaba más rumbo que aquel llevándonos
a articular un movimiento en la linea.

En ensenadas de marinas estéticas con el punto
o el frío que pesa en la boca como una bengala.

La consonante nos decía que no son propicias
las vocales para formar orillas. Yo lo creo.

Esa experiencia es del mar.

Conozco el oceano en tanto otro movimiento
del lenguaje que desplaza craneos. Sin conciencia 
linguistica o con ella, terminológía de ecos o roperos
derramando estrellas de goma con las que
no puedes formar constelaciones.

Estrellas de goma escribimos con las que
el poema no logra por lo general
desatar el nudo de una imagen
y construir un poema.

Pero lo logra.




Guillermo Paredes








Interpretaciones del Nombre en un Màstil






Tienes que encontrar una palabra que te pertenezca
porque el lenguaje no perdona.

Si toma un alma es para llegar a una oraciòn, errante
en todos los sentidos, una sentencia llena
de verdugos.

Y si asumiste el texto como existencia anda pensando en 
la burbuja, el pensamiento, el hilo de la calle.

Si dejaste que el riesgo dejara la vida para que asentara
su espìritu en el lenguaje, eso no necesariamente
te llevarà a un poema. Puede llevarte al
suicidio. Puede llevarte a un cometa.

Si llegas al poema anda pensando en què has de decirle
cuando ya no puedas decir nada.

Y si por esas cosas del absoluto la palabra deja que
sus sonidos se conviertan en forma en tu vida,
anda pensando tambièn còmo alimentaras 
ese texto. Anda buscando los lugares donde podrà 
descansar, donde podrà reir, los lugares en cuyo cabalismo
sientas no escribirà para nadie. Lo ùltimo acontece
al quedarte al final de todos los caminos
con el nombre.

Tienes que hallar a ese pàjaro en el instante mismo
que se convierte en reflexiòn.

Mira a ese pàjaro y tal reflexiòn mas a menudo, porque
el hecho es que no sabemos si despuès de esta vida nos 
encontraremos con ellos nuevamente.

Descuelga un himno, toca un murcielago, bebe de las
radas sin tener que dar vueltas al mundo.

Nunca dejes que la reflexiòn sea la distancia de
un reflejo.

Invocala y a veces muestrale el camino de lo terrible
porque ella encontrarà sus demonios.

Despierta silenciosamente en el ruido.

Vive con la paciencia de los overoles.

De los elementos que por coincidencia no tocan
siempre el agua, arranca su sed. No hay nada
mas luminoso.

Tienes que hallar un lenguaje que tenga por espìritu
a las hogueras y tambièn las cupulas.

Medita en las tribunas, sueña con toldos.

Abre un capitulo, describe la sal sin colores.

Toma el angelus del ladrido en la mecànica
del barro.

El buque al esquivar la aurora.

Camina a lo instantaneo.



Pero escencialmente ve a una palabra.

Encuentra el lenguaje por el cual percibiste
que debìas arrancarla de si misma.

Ninguna palabra en el texto nos perdona.



Guillermo Paredes.