jueves, 10 de enero de 2013
La Radiaciòn Vocal
Conoce la profecìa, el vuelo otoñal de
las anclas.
El espejo pagàno con que insomne,
corta un aparejo en dimensiones de
velàmenes.
Encuentra en ella su maleficio
La imprecaciòn del mismo bajando por las dunas.
Su placer de antepasado.
El primer color del juguete.
La silueta pornogràfica del velo.
Pero yo conocì màs que bozales.
Constituìdo por pergolas abrazè un alfabèto
donde los libros buscan la intuiciòn,
el equilibrio de las arterias creado
por extrañas burocracias,
desplegado por gerundios
o repliegues termales de homicidas
de propagandas o beduinos.
Cimitarras de hojarasca tendianse mientras
como un ante todo subliminal del pronunciamiento
y mi casa, reflexionante en tambores
en citas con la bala
en el interior de los dedos,
trascendiò como pobre encanto
de una playa.
Un pobre encanto que en la orilla
podìa mirar a la soledad con que el
pensamiento con que ella nos mira.
Y eso sòlo nos descubria a un astillero.
A la sal en la boca del universo
de pelicanos.
Al solo hemisferio imaginario.
A la radiaciòn vocal de todo
primogenito.
Guillermo Paredes Mattos
martes, 8 de enero de 2013
La Consonante en un Bolsillo
Generalmente una letra vive en los bolsillos.
Eso es tan particular, como las manifestaciones
que siguen a una brisa. Despuès de caminar como
brisa se mece como ràfaga. En ese instante es
consecuencia de brisa y tambièn identidad
como ràfaga.
- Estos asteroides los trae la poesìa, valga la
atingencia, yo sòlo soy inmovil-
Pero su vida como brisa ha terminado y se aloja
en los detalles que siguen al sol: Comparado con
ella debo decir que mi mèdula a esa hora deja
de ser literaria -es mi intenciòn- pero esa intenciòn
no llega a su conciencia.
Mientras tanto los detalles que siguen al sol
crean entes de calor, seres de temperatura
manos corporales y lo que es peor
la cita de literariamente un patio,
tal vez mi patio, desde el la inmensidad
de los techos, pregona las estrofas
de un icono.
Diariamente una g vive en mis bolsillos.
Es la consonante con que comienza mi nombre
y otros nombres.
Pero no con la cual empieza la realidad.
Guillermo Paredes Mattos
lunes, 7 de enero de 2013
La Estrella Sobriamente
Al escribir soldamos estrellas.
Recogiendo titulos de agua de otra parte
en ocasiones sobredimensionamos los mismos
y es que todo en nosotros camina
entre supersticiones
y la supersticiòn es la casa del aire
el amuleto del cisne clavado en el tiempo
a quien pedimos una fosa, un yugo
una comparaciòn adjetivando el fondo
de una estrella.
Porque al escribir soldamos estrellas.
Pero hay una que escapa sobriamente.
Sobriamente.
Guillermo Paredes Mattos
sábado, 5 de enero de 2013
Equilibrio de Hienas y Elefantes
Algo ya narrò este lugar.
Lo hizo arrastràndose en la melodìa.
En los vuelos sin colores. En las
irreconciliables medidas donde se anhela
devolver al lenguaje uno que pueda decir
lo que contèmplase,
cuando nada inspira su dialècto
y los trotes que construyen lo austral
son la inflexiòn del buho
en su pulso.
Siempre la inflexiòn del buho.
Este sitio es narraciòn del imperfecto
como escribìa la punta
irracionalmente de la hiena.
Digo irracionalmente para dejar
sentada la mistica con que podemos explicar
un planeta, con los espacios que
impregna la admoniciòn,
mostràndonos que su psicopata posee
tan solo una media,
una bicicleta de pinos caidos,
una neurosis que canta al
lado de los elefantes
cortinas
de alabastro
semejantes al borceguì
del minarete.
El buho que mira
las serpentinas danzando en ese borceguì.
Igual al estambre o lo que pesa
en el plutonio.
Acariciando su pluscuamperfecta hiena
en el papel.
Sonico y literal como un diluvio.
En una galaxia de màgicas
coherencias.
Donde aquella hiena adquiere el peso
de aquel elefante.
Guillermo Isaac Paredes Mattos
Conexiones de Apolo
En la entrada a la minùscula hay
una lengua. Es la base de heridas y tropos,
de escarnios y convenciones.
Como todo burgues he pasado por allì.
O deberìa decir como todo neoliberal
-angustiosa medida osea y postmoderna-
que separa el rito con los asesinos del agua
en una oreja.
Pero mi corazòn elige ese rito al oido.
El oido como una gran particula de correlaciones
puede existir, pero no como una reacciòn
ante un cinico. El yo heuristicamente es un
cìnico que devuelve al arte mitòn por mitòn.
En dìas de otoño viaje con ellos buscando
monasterios. Soñando una guarida.
En la entrada a una mayuscula hay un rito.
No tiene mucho que decirnos si no
deletrea, si no fabrica claros o desidias,
desidias profundas como una realidad
que abre el sueño hasta que sea capaz
de cubrir sus regiones con una figura
y no ser descubierto.
Què curioso, el eslabon en el punto esconde
ahora su escopeta.
Es totalmente paradòjico.
Lo es.
Y lo siento por la lluvia y mis minusculas.
Guillermo Paredes Mattos
miércoles, 2 de enero de 2013
Los Puentes de la Palabra
Sentir que hemos vivido como trenes
y no por curiosidad.
Entre alambradas en donde lo singular
era tan intimo como luminosamente siniestro.
Y los oficios del mar se confundìan con
los de la sangre.
Asi, obteniamos abortos de dìas que
giraban en tròpicos de veletas.
Donde los equinoccios forman depresiones
como una campana.
Albuferas del rayo al instinto serpentean en
nuestro metabolismo...Nuestro puente que
aùn alarga la realidad
un dìa elimina
nuestros pasos.
Percibir la letra de la continuidad y a decir del
verbo, dejar de sostenerme
estar inmovil, ser
ingenuo hasta donde la originalidad
pierda la fe de una oraciòn
soñando otra.
Y a decir de ese verbo expresar de forma
en que todavìa no haya vivido
y al pisar nuevamente ese puente
saber que aquello
que alarga la realidad
ha de cerrarmelo.
Y que el ùnico testimonio
dejado por aquello que se alarga...
es una palabra..
Guillermo Paredes Mattos
Construcciòn Neològica del Artificio
Era un cometa.
Pero no viajaba como tal.
Ahora pues, digamos que era
tambièn una estrella.
Parafraseemos y alejàndonos
de la paràfrasis
llevemoslo a una arista.
Pero todo cometa no posee dos caras
asi que jamàs podremos
encontrar un
àngulo.
Todo esto por definiciòn.
Tecnicamente la arista es un artificio.
Una insinuaciòn metafisica sin proa
ni estribor soñando en
un cuadrado.
Guillermo Paredes Mattos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
