domingo, 16 de diciembre de 2012
Diàlogo Mìstico con la Luna
Invenciones de mareas abren las costas.
Costas coloniales, con nociones de barros,
en ellas, tensiones de nucleos recorriendo
equidades, reminicentes noches.
Vestigios de orbes son la adolescencia
del velero ahora,
los husares despiertan tridentes
de pànico.
el arbitraje de una sentina al caer,
un àmbito con el corazòn de la victima
en los mùsculos,
al observarlos, mi mentalidad resuelve
que soy apocrifo,
eroticamente apòcrifo como el nubarròn
tejiendo en los tallos
el futuro del pètalo.
Decoraciones de acido desprecio
en ellas batallas son heridas que colocan
el ser en la palabra mayeùtica antes
que el don haya caido,
pero eso no es todo
no basta ese miedo sin orientaciòn,
no basta la comparaciòn donde el iris
llama una vez màs a la esquirla.
Es necesario sòlo nada.
Una vela dentro del algodon.
Un caminante de furia al lado del rastrojo.
La sensualidad del lenguaje
caminando a una dimensiòn
de menguantes.
Bajo un universo inundado de
cuartos crecientes.
Guillermo Paredes Mattos
viernes, 14 de diciembre de 2012
El Oceano de los Aeroplanos
Conozco historias que son superdotadas.
Hechas de aneroides y trenes, casi concluidas
por vagones.
He indagado en sus ferrocarriles.
Tomè los paracaidas de sus àrboles.
Sumìdo en el sueño, despertè a la realidad,
no para siempre. Eso es vericueto del tiempo
buscando despedirse.
Y no medito, lo cual es decir que no actuo
en funciòn al tiempo.
Prefiero una vuelta junto
a un vals oxidado.
Una raìz donde el soplo
jamàs es anunciado por los parpados.
Prefiero, mas por espacio que por necesidad
un conjuro.
El amuleto de una provocaciòn.
Un instinto donde la letra
sea una constelaciòn de hienas.
Un sudario de bengalas
que esperan ser cruxificadas
a la espalda del intelecto.
He elegido el zapato dentro
de velamenes y esporas.
Los sarcofagos donde el verdugo
aùn se alimenta de quintaescencias
tomadas de los clanes.
De las tramas y los escolasticos.
En el altar de la pira
caminè con el ultimo aeroplano
hacia la arena.
Buscando un nombre.
Y lo hice por ironìa.
No por blasfemìa.
Es èsta quien encuentra el mar...
Guillermo Paredes Mattos
El Corazòn de los Presagios
Por ahora...
Tienes una conclusiòn en el pàjaro muerto
de tu patio. El que vestìa una sola gota de sangre.
Logra acercarse al reflejo...A la definiciòn,
al brazo del cuchillo.
Tambièn a la ilusiòn porque su transparencia
muestra la cabellera del àngulo invisible
formado por el cielo. Detras una centella de verde
alza su milenario musgo una vez màs,
puedes rendirte si quieres, si no sucede ahora,
algùn dìa la naturaleza tomarà tu conciencia,
el paso de aguardiente en tu sensibilidad,
la estetica de cualquier artificio creado
por la realidad serà menos que
este don en el segundo y
y tus entrañas no estaràn preparadas
para sumir esa belleza
en todo lo que te tocò
vivir.
Este momento es sòlo un lenguaje que te
prepara para otro màs profundo.
Y si llegas, si llegamos, algùn dìa
lo profundo volverà a enseñar esta centella verde
detras de una cabellera iluminando su sentido
su peso neologico
su craneo neoplastico.
Pero...
Por ahora tienes una definiciòn.
Mantente rigido, busca un clan.
Clama por un periòdico.
Por ahora sòlo tienes una definiciòn.
Un alimento de artificios al mediodia.
La suma y la resta, el aire y la multiplicaciòn.
Abismate un poco en ellos.
Descubre que en ninguno vibra
el presagio.
Guillermo Paredes Mattos
jueves, 13 de diciembre de 2012
La Tradiciòn de los Perdigones
Escribimos de la individualidad. Tiene caracteristicas.
Alguna asciende con nosotros entre idiosincracias
que por lo general son ballestas, un muro, una inclinaciòn
a lugares donde la ciudad es una polea o el mitòn
de un cigueñal colgado en las sienes.
Excavamos, los dedos aùn arañan la carne que los
separan de su espìritu, convencidos que el mismo
queda en los huesos. Quizà sea asi, la prisa hoy
me aleja de una reflexiòn para intentar llegar a
una conclusiòn entre mi piel y ellos.
Escribimos, la civilizaciòn aparea aùn su rastro y
aunque no logre seguirla, sigo deletreando
individualidad, con el vaticinio que un soldado
convierte en miseria, mientras la noche
es material como un hilo.
Material como un enjambre, semejante a un
tripode, un lapso de conversiones
y falsos estambres en el golpe
de la multitud
cuando se transforma en muchedumbre
que es sinònimo de escualo
de cosa diferente a una nebulosa de apolo.
De ello el dialogo con el infinito
se separa. Inutilmente por supuesto.
Ese diàlogo
que hoy intento despertar
ceñido a su propia tradiciòn.
Una de perdigones.
Guillermo Paredes Mattos
Metafísica de los Demonios
Deja lo efímero un reflejo.
Su efemérides es la tentación de un vaso
en la arena, formado por la llaga
y la armonía del exilio.
Colonial y arcano. Sobre todo grial, escribirlo
de ésta forma no es sólo eliminar
la naturaleza del plural. El plural alcanza dos o tres
formas y en ello suma la imagen
del país y la corriente
de la electricidad y la nube. Nada más.
Eso sucede en la poética a diario.
Es como un concierto de géneros abriendo el aire.
Una lamina incierta como lo desconocido
ascendiendo entre el dialogo de dios con las puas: Asi
nace lo divino, asi lo conquista el destino.
Y no hay otro enlace en los labios que
sostenga ese romance con el idilio
de quien roza los montes y las
cordilleras.
La mano de un tigre lo mira
buscando un trance, pero no con los
demonios.
Los demonios sólo juegan a las
cartas.
Y una palabra es lo único
que pueden apostar.
Guillermo Paredes Mattos
viernes, 7 de diciembre de 2012
Astronomìa de la Circunvalaciòn
La circunvalaciòn existe debido a un cuadrado.
Segùn ello buscar un Zepelling para cincunvalar
un planeta de cuatro àngulos
serìa casi una locura.
Un planeta ademas, tiene una linea que nuestras manos
graban como un circulo en el aire.
-Ello es como un brillo-
-Ello es sòlo un relàmpago-
Y podemos encarar cosas distintas.
Eliminar las poses del mar, una a una, hasta
mirar como se agita como un diamante
bajo ellas.
Un diamante que hace siglos busco en el carbòn
para abrirse paso a travès de èl.
Asi naciò la arqueologìa.
Su Taxonomìa no puede ser astronòmica.
Su lèxico, vanamente se acerca a lo galàctico.
Como un siames.
Como una triada de gemelos.
Su lexico...Desesperadamente en devenir...
Y el que llevo, aprendiendo entre èl.
Guillermo Paredes Mattos
La Sensibilidad de las Cenizas
No recuerdo dìas oficiales.
Dìas que asciendan a una marisma.
Diàs de escolleras. Con palcos en
los bodegones de un molusco.
Siento muy poco, todo lo que mi sensibilidad percibe
-no siente- es muy poco.
No hablo del sentir, es un sujeto tàcito en
el poema, por màs que no quiera. Es una hiperbole
en todo.
Pero tampoco es aquello que quiera o deje
al lado del sol como un abandono.
Por ello...
Veo tramites en un espejismo donde
cartas de ensueño encaminan
el juego de las supersticiones.
El jardìn donde un amuleto siembra la aurora.
A esa hora las mariposas y los pianos en el
mundo estàn despertando a los hombres.
A veces he sido el primero en tocar el
celeste con que desplazan la noche.
A veces sòlo he mirado.
Pero lo que jamàs he podido evitar
es ser devorado por una sola de sus cenizas.
Guillermo paredes mattos
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