Dios escribía y la noche era de arena.
Dictaba líneas en mánticas de sed y era profeta
entre diluvios de arena y sueño.
Mientras tanto el insomnio contaba en las ciudades
el número del hombre, su devenir de estela
el manantial de una parábola que sin lenguajes
asomaba hacia la ruina y los cristales.
Dios escribía
como un genio metafísico posaba idolatrías
disponía ante el mar sus maldiciones
y era la luz, procesión de un jardín en otro cuerpo,
la duda sagrada de quien llega hacia el insomnio
oscilando reliquias,
finales de mar que hablan de todo
sin saber en qué lugar yerra el principio.
Ah...la naturaleza es un dón que cae de los árboles
el fruto de una idea al dilucidar,
la manera de alguna providencia cuando piensa
en el salto,
cuando escribe de mitos,
todos extraños sobre el espíritu de las cadenas.
Sobre ese entonces no hay actualidad
que sea expresión mas hostil en la palabra,
sobre ese entonces no hay un regreso a sí mismo
el ser ha empezado el infierno y no porque este exista,
como una especie de razón es este mar
que me guía hacia el viento
y su paradoja.
Guillermo Paredes
sábado, 17 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
La Evoluciòn de los Halos
Como una dialectica de ojos secretos, esos que miran
sin precisión el misterio.
Esos parientes del alma.
Como un alambre donde la cita recuerda al desvelo
su tregua con el amor
y las figuras del fuego.
Cuando antes y después son lo mismo, tanto o más que
desprenderse por un sonido
con esa iridiscencia que dan los tímpanos
cuando se vive sólo desde ellos, se convierte
en yelmo.
Como una formación de antiguos madrigales donde la perversión proviene
de la sílaba y no podemos sostenernos,
sin ser más que el rostro de esa redención turbada por disturbios y tibiezas
donde inicia el lenguaje su purgatorio,
su bengala astral desdiciendo cualquier cosa,
ante esa naturaleza no hay poesía que
pueda sostenernos.
Que sea temeraria como el dolor. Será que las heridas
siempre están abiertas, mostrando su holocausto de carne
mientras que el verso está encerrando siempre en una palabra,
en ello la vida camina más allá del poema.
Por eso quisiera un poco de la vida, en lo personal
su alegoría ya no me llama la atención
e involucrarme con papeles de agua,
puede ser inmortal pero termina siendo líquido, monstruoso.
Quizá la vida tenga más de vida que de eterno.
Y metáforas no estàn ligadas sino a cierta fantasía
que dejó la noche en el espíritu,
quizá sepa de ella con la misma ignorancia que circulo
en el verso.
O quizá no.
Mirar el cielo sigue siendo cierta sonrisa.
Cierta obra que conduce a otra naturaleza.
Algun dialogo sin tener la altura ni el sonido de la boca.
Siempre empezando en los píes.
Guillermo Isaac Paredes Mattos
sin precisión el misterio.
Esos parientes del alma.
Como un alambre donde la cita recuerda al desvelo
su tregua con el amor
y las figuras del fuego.
Cuando antes y después son lo mismo, tanto o más que
desprenderse por un sonido
con esa iridiscencia que dan los tímpanos
cuando se vive sólo desde ellos, se convierte
en yelmo.
Como una formación de antiguos madrigales donde la perversión proviene
de la sílaba y no podemos sostenernos,
sin ser más que el rostro de esa redención turbada por disturbios y tibiezas
donde inicia el lenguaje su purgatorio,
su bengala astral desdiciendo cualquier cosa,
ante esa naturaleza no hay poesía que
pueda sostenernos.
Que sea temeraria como el dolor. Será que las heridas
siempre están abiertas, mostrando su holocausto de carne
mientras que el verso está encerrando siempre en una palabra,
en ello la vida camina más allá del poema.
Por eso quisiera un poco de la vida, en lo personal
su alegoría ya no me llama la atención
e involucrarme con papeles de agua,
puede ser inmortal pero termina siendo líquido, monstruoso.
Quizá la vida tenga más de vida que de eterno.
Y metáforas no estàn ligadas sino a cierta fantasía
que dejó la noche en el espíritu,
quizá sepa de ella con la misma ignorancia que circulo
en el verso.
O quizá no.
Mirar el cielo sigue siendo cierta sonrisa.
Cierta obra que conduce a otra naturaleza.
Algun dialogo sin tener la altura ni el sonido de la boca.
Siempre empezando en los píes.
Guillermo Isaac Paredes Mattos
lunes, 12 de marzo de 2012
Màntica Para un Unicornio
Si tuviera sòlo el papel de la soledad me reirìa de su ciencia
de arena.
Pero protagonista de un abismo en las alas de lo temerario
queda esculpida esa intenciòn.
Es un hecho que nadie representa, un motìn lejos del aire.
Eso es para los pàjaros.
Es un hecho que mis evidencias caminan sin manifestaciones y no porque
asciendan a la sangre.
La Sangre es la ùnica manifestaciòn que conozco.
En una paradoja hay claves de mal, prodigando maleficios
que son candelabros.
Arboles de agua midiendo el tiempo de una avenida cruzada
por las olas.
Por esa estètica que vuelve a llamarnos desde el fondo del sueño
y es corcel de devenir, vivimos
Por ello y porque la espuma està llena de caballos puedo llevar
mi sed por la aurora.
Y prodigio es el aura de un camino centrìfugo como la magia
insinuandose en el barro.
Hay un olor para cada perfume como una idea para cada manantial
y hay una memoria.
El fluir de una piedra mientras un delta revienta como lo hace el hombro
de mis sedimentos.
Juglar de mano diestra, consejero sòlo de aquello que oprime el sol
en el fuego.
Cuando es un circulo diminuto, abrazando las mareas que abandona
en el amor un hombre.
Si tuviera sòlo el papel de la soledad podrìa no dejar de preguntar
a mi espera.
Pero un brillo se separa de un astro y uno concibe que algun milagro
esta ubicando su retòrica.
Y entonces despliega el trapecio un unicornio y vuelvo a las pupilas
de una màntica.
Una màntica no es definiciòn de lugares, corazones o las larvas
de un huerto.
Guillermo Paredes Mattos
de arena.
Pero protagonista de un abismo en las alas de lo temerario
queda esculpida esa intenciòn.
Es un hecho que nadie representa, un motìn lejos del aire.
Eso es para los pàjaros.
Es un hecho que mis evidencias caminan sin manifestaciones y no porque
asciendan a la sangre.
La Sangre es la ùnica manifestaciòn que conozco.
En una paradoja hay claves de mal, prodigando maleficios
que son candelabros.
Arboles de agua midiendo el tiempo de una avenida cruzada
por las olas.
Por esa estètica que vuelve a llamarnos desde el fondo del sueño
y es corcel de devenir, vivimos
Por ello y porque la espuma està llena de caballos puedo llevar
mi sed por la aurora.
Y prodigio es el aura de un camino centrìfugo como la magia
insinuandose en el barro.
Hay un olor para cada perfume como una idea para cada manantial
y hay una memoria.
El fluir de una piedra mientras un delta revienta como lo hace el hombro
de mis sedimentos.
Juglar de mano diestra, consejero sòlo de aquello que oprime el sol
en el fuego.
Cuando es un circulo diminuto, abrazando las mareas que abandona
en el amor un hombre.
Si tuviera sòlo el papel de la soledad podrìa no dejar de preguntar
a mi espera.
Pero un brillo se separa de un astro y uno concibe que algun milagro
esta ubicando su retòrica.
Y entonces despliega el trapecio un unicornio y vuelvo a las pupilas
de una màntica.
Una màntica no es definiciòn de lugares, corazones o las larvas
de un huerto.
Guillermo Paredes Mattos
sábado, 10 de marzo de 2012
El Papel Escarlata
Nunca fuì convencido por alguna palabra
por eso mi reino no es de papel. No hay reino alguno.
No las he llevado en mis zapatos y mis medias
tienen memorias que caen de calles y asfaltos,
a veces de àrboles.
Nunca fuì tentado por la certidumbre.
De noche quien contaba mis pasos era un collarin
iluminado por el màs extraño acromiòn.
De hecho, mi evoluciòn me separa a cada
instante del mono
cuando deberìa unirme.
Y si presento o no catapultas,
lo unico que puedo arrojar desde ellas
son pàjaros.
No es que haya dejado la piedad, en realidad
no me hace caso.
Somos enemigos desde pubertades,
celestes como el manantial de los dedos
o el esqueleto de un ideario fusiforme.
Nunca fuì sereno
creo que la paciencia es vicio de caballos
y de hormigas,
quien quiere comprenderme
es un erràtico idealismo
llegando para concluir otra patraña.
Estoy lleno de trampas.
Nunca fui tentado por ideologos.
Mi polìtica es sòlo un confìn
porque no puedo tomarlo
y si hablo de mì es porque la palabra
esta enmascarandome en ella. Quisiera liberarme
Ello significa - siguiendo el sentido màs lògico- que jamàs
voy a encontrarme.
Pero sigo el juego, uno de pobres cosechas
formado por constelaciones de lunas.
Nunca fuì convencido por algo
en realidad nunca pudo convencerme nada.
De todas las historias que oigo prefiero
las que me ocultan y desplièganse.
Son m`ss deliciosas y tienen algo de pecado,
de perversiòn atroz,
de neurosis si se quiere.
Por ello antes de ver el mar
me pregunto si quiero tomarlo
o me conformo con una gota de agua.
Como fuere, siempre ante ambas posibilidades
mi espìritu vivirà sediento.
Guillermo Paredes Mattos
por eso mi reino no es de papel. No hay reino alguno.
No las he llevado en mis zapatos y mis medias
tienen memorias que caen de calles y asfaltos,
a veces de àrboles.
Nunca fuì tentado por la certidumbre.
De noche quien contaba mis pasos era un collarin
iluminado por el màs extraño acromiòn.
De hecho, mi evoluciòn me separa a cada
instante del mono
cuando deberìa unirme.
Y si presento o no catapultas,
lo unico que puedo arrojar desde ellas
son pàjaros.
No es que haya dejado la piedad, en realidad
no me hace caso.
Somos enemigos desde pubertades,
celestes como el manantial de los dedos
o el esqueleto de un ideario fusiforme.
Nunca fuì sereno
creo que la paciencia es vicio de caballos
y de hormigas,
quien quiere comprenderme
es un erràtico idealismo
llegando para concluir otra patraña.
Estoy lleno de trampas.
Nunca fui tentado por ideologos.
Mi polìtica es sòlo un confìn
porque no puedo tomarlo
y si hablo de mì es porque la palabra
esta enmascarandome en ella. Quisiera liberarme
Ello significa - siguiendo el sentido màs lògico- que jamàs
voy a encontrarme.
Pero sigo el juego, uno de pobres cosechas
formado por constelaciones de lunas.
Nunca fuì convencido por algo
en realidad nunca pudo convencerme nada.
De todas las historias que oigo prefiero
las que me ocultan y desplièganse.
Son m`ss deliciosas y tienen algo de pecado,
de perversiòn atroz,
de neurosis si se quiere.
Por ello antes de ver el mar
me pregunto si quiero tomarlo
o me conformo con una gota de agua.
Como fuere, siempre ante ambas posibilidades
mi espìritu vivirà sediento.
Guillermo Paredes Mattos
miércoles, 7 de marzo de 2012
La Andanada de la Yesca
Ese alguien.
El otro junto a èl colàndose como un
presentimiento.
Las avenidas elevàndose igual que un rìo
sobre superficies y triàngulos.
La mùsica de un hombre marcado por los astros.
Siempre amè esas columnas.
Esas jirones donde borrascas de alcoholes
oprimen el infinito llenàndolo de pèndulos
con esa manifestaciòn que enciende extrañas creaciones
para mirar dosajes. Una esfera de nervios.
El trance de dios, el que podrìamos llamar sagrado.
Pero eso es imposible.
Por ello lo hacemos.
Y esa contradicciòn une el mar con la tierra
en la mente de un hombre solitario.
Solitario, pero no como la soledad.
Solitario, pero jamàs como el fuego.
Aunque todo en su corazòn arda
como andanadas de yescas.
Guillermo Paredes Mattos
El otro junto a èl colàndose como un
presentimiento.
Las avenidas elevàndose igual que un rìo
sobre superficies y triàngulos.
La mùsica de un hombre marcado por los astros.
Siempre amè esas columnas.
Esas jirones donde borrascas de alcoholes
oprimen el infinito llenàndolo de pèndulos
con esa manifestaciòn que enciende extrañas creaciones
para mirar dosajes. Una esfera de nervios.
El trance de dios, el que podrìamos llamar sagrado.
Pero eso es imposible.
Por ello lo hacemos.
Y esa contradicciòn une el mar con la tierra
en la mente de un hombre solitario.
Solitario, pero no como la soledad.
Solitario, pero jamàs como el fuego.
Aunque todo en su corazòn arda
como andanadas de yescas.
Guillermo Paredes Mattos
El Llanto del Destino
No creo en los inocentes.
Caminan de inspiraciòn e inpiraciòn anhelando
un culpable.
La victima que buscan està llena de serpientes.
Y en toda serpiente vibra el veneno.
Tampoco observo lo que resiste en el dìa.
La claridad tiene otras cosas a donde
conducir su deriva.
Una abstracciòn.
Un eje donde la reflexiòn ejecuta luces
que la noche no pudo arrancar de la aurora.
Pero escribo de èsta mañana
libra guerras con celestes gendarmes
batallas que no llevan a herida alguna.
Quièn dice que el dolor es sòlo sufrimiento.
El dolor a veces no tiene làgrimas.
Y ese pelo
Ese cabello dorado por nuestra subjetividad
enumera la estètica de un paciente
entre los manantiales...Semejante a un cisne
reconoce y memoriza el arte
de un ejemplo en las tinieblas
de lo màs profundo que llevamos en el alma.
Igual que un dios.
Igual que el destino.
Guillermo Paredes Mattos
Caminan de inspiraciòn e inpiraciòn anhelando
un culpable.
La victima que buscan està llena de serpientes.
Y en toda serpiente vibra el veneno.
Tampoco observo lo que resiste en el dìa.
La claridad tiene otras cosas a donde
conducir su deriva.
Una abstracciòn.
Un eje donde la reflexiòn ejecuta luces
que la noche no pudo arrancar de la aurora.
Pero escribo de èsta mañana
libra guerras con celestes gendarmes
batallas que no llevan a herida alguna.
Quièn dice que el dolor es sòlo sufrimiento.
El dolor a veces no tiene làgrimas.
Y ese pelo
Ese cabello dorado por nuestra subjetividad
enumera la estètica de un paciente
entre los manantiales...Semejante a un cisne
reconoce y memoriza el arte
de un ejemplo en las tinieblas
de lo màs profundo que llevamos en el alma.
Igual que un dios.
Igual que el destino.
Guillermo Paredes Mattos
La Escalera de la Flor
La lluvia avanza entre otra sensibilidad.
Ante ello podrìa escribir que el terciopelo
es una manera de buscar nebulosas.
De escribir entre muertes y escaleras de agua.
Para que otros desciendan.
Yo sòlo miro la flor.
Yo siempre espararè aqui abajo.
Guillermo Paredes
Ante ello podrìa escribir que el terciopelo
es una manera de buscar nebulosas.
De escribir entre muertes y escaleras de agua.
Para que otros desciendan.
Yo sòlo miro la flor.
Yo siempre espararè aqui abajo.
Guillermo Paredes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
