viernes, 8 de julio de 2011

Erostismo de una Masacre

Cuando tu existencia
sea un climax buscándose entre tus palabras
desde un hermetico fervor, mustio y cientifico
como una idea.

Cuando del mar
tengas respuestas gigantes
y la espuma corte tus oidos
anhelando el fuero de tus timpanos
el velo del fragor en tu
garganta

esa casi sensatez meláncolica
de nube y aparato

esa carnicería de alabarda siempre
en la continuidad

irónica cual puesto de fiebres
o metódicas parádojas

errantes entre el desengaño y
la sangre.


En sus leyendas
pues dejan de ser nuestras
y convocan a huelgas de uniformes o vacíos
seguros de ésta calle
convencidas de una vereda.

En una prensa de ofidios
sobre muestras de galaxias
fija el torno de una vez el diálogo
de su empedrado
la caricatura pelvica de sus asta.
Una persuasíón hiálina.

Y entonces herimos un escandalo
en la providencia,
entonces como un bastión
de insurgencia,
somos encaminados hacia
una masacre.

Ebria de erotismo.




Guillermo Isaac paredes mattos

martes, 5 de julio de 2011

El Jaque de Agua

El destino cobrizo y el veneno
del juguete.


Aereo el jaque del agua y lo insòlito.


Te preparas para ese descender
sin definir algo,
vastamente biogràfico.


O la hora del alga
el menguante de la voz
el piso solemne de una influencia
a base de estacas y epistemes.


Flores de dagas
y unicornios.

Sinònimos de museos
celebres y fieles a una noche occidental
de cuadros.


Ilustraciones y sonoridades, en el
rocìo de los presentimientos.


Diagnòsticos de advientos, sobrevivientes
de galaxias.

Hoy con los espejos suben las coronas.

Asi nos arrastràmos a tòpicos,
a deseos de ansias. Son diferentes el deseo
y el ansia cuando se separan,
màs diferentes aùn cuando
se unen. Y lo creen.

Ello se transforma en exilio
y todo exilio nos arroja
al instante como un complemento.


Un nada màs hecho de tierra.





Guillermo Isaac Paredes Mattos

lunes, 4 de julio de 2011

La Mirada del Nictálope

Por una extraña razón me acercaría
a la luz para hablar de nictálopes.

Desde esa extraña razón emprendería
interpretaciones, días de pubis con
asonadas de mariposas.

Seguramente podría incluirme en todos
los pergaminos, bebería un alma
un clima de efigies en ayuno.



Por otra razón me volvería cartomantico.


Y en esa fé podrida de una mesa
conquistaría una escollera,
una que hable de la arena.

Una prolijamente lunática.



He amado lunáticos de piedra.

Se esparcian en las paredes con un
misterioso snobismo, propio de relámpagos.


Cuidate de los atomos, pero más de los horizontes
pues no conducen a ninguna parte, decían.

Cuidate de la frente, el ascua y el deletreo.

De las palabras a tiempo y sin espacio.

Nunca aprendas a vivir entre ellas.

Busca una línea. Busca un árbol.


Y bajo su sombra regresa como empezaste


Al color grisaceo de la razón
en un nictálope.






Guillermo Paredes Mattos

El Iris y el Equilibrio

Como una noche frente al mar
que crea.

Cuando el iris pierde el equilibrio.

Y el universo desentierra luces
de escamas, como lo milenario, naves crepúsculares
buscan su destino y es música
que camina enardecida hacia un linchamiento,
a un fulgor empalado.

Entonces designamos los hilos, las cartas de
los asesinos, el saqueo, el desgarro
busca la voluntad, el infinito sin agua
ni referentes.

En esos homónimos
volvemos al verbo sin poder identificarnos
al conflicto de la sed, estelar y languida,
tanto apolinea, tanto humeda
en los altavocez.


Semejante al vilo de las fragancias
destapamos una que llega del sueño
desde lo primordial, con tacto primigenio,
con una astromelia en la boca sellando
los labios.

El resplandor que había en ellos, su existencia


Igual que esos labios abandonados por la boca

Todo lo dejamos sólo por buscar un iris

Y desvanecernos eternamente en su
equilibrio.




Guillermo isaac paredes mattos

sábado, 2 de julio de 2011

Carta Astral de la Rosa

Quizà la estètica no posea
los mismos dioses que tù.

Y esos dioses sean la ilusiòn mental
de esa lìrica contemporànea,
llena de razones.

Tal vez la razòn sea la propiedad del conjunto
sembrado por la providencia en una lìnea.

Y no existen objetos, sòlo el manuscrito
acariciado por la arena.

-Hago alusiòn ahora que todo es verde-


Alusiòn a esa providencia -citada arriba-
marcando sus lìmites,
sus seres de agua, de sintesis y pergaminos
abrièndose paso en el caos,
anunciando sus ventanas de sol
a mi propia humanidad,
conciente de acantilados
o ese lìbido que va del trapecio al dirigible.



Quizà la estètica sea otro sìmbolo
desvaneciendose en el sìmbolo y empujando otro
etre sus vaticinios.

Y ello un amanecer de destinos y encantamientos.

Un amanecer que se pierde en la oscuridad.


Antes de mostrar la carta astral
de una rosa.




Guillermo Isaac paredes mattos

viernes, 1 de julio de 2011

Posición meridional de la Gnosis

Critica - de estado- y nervio.

Mortal - desafìando siempre- y sin colores.

Antropomórfica y no por delirio.

Asi empiezan los pàjaros
que van a cubrirla.

Y ello, muy a mi pesar,
es profundo y exacto.

Y màgicamente absoluto.




Guillermo isaac paredes mattos

Diario Fìsico

Busco en los cìrculos.

En los hechos de dios, sobre todo el ladrido
abriendo una mueca de cisne.

Navego entre filas. Allì donde la nieve
es clìnica profanaciòn de algo sagrado.

Una metamorfosis de premoniciòn.

Los cèfiros donde se recoge a tientas
el labio de la maldiciòn tocando el tiempo.

Yo debo a ese tiempo la imaginaciòn del pronunciar.

La naturaleza de un hombre siempre desmedido.

Organizando nada màs fantasìas.

Su aliento se alejaba comunmente del arte de
los trapecios.

Recuerdo que era dòcil como el temperamento.

Recuerdo que hablaba de la distancia
y a veces se despedazaba.

Sombrìo como una veleta, engañandome en cada trasto,
mi deleite fue acompasarlo
con vortices ideales.
donde los astros eran impresiones fìsicas.


Aùn està entre los armisticios.

Todavìa logra desbocarse cuando las hojas
son una hoguera de dolor sin heridas.

Yo aùn camino irracional y puro
en su fuego.

Buscando en sus cìrculos
mi diario fìsico.




Guillermo isaac paredes mattos